jueves, 16 de abril de 2020

Confinada, privilegiada e inspirada: ayer y hoy

Desde el comienzo de la cuarentena el 13 de marzo (en Alicante) hasta el 16 de abril (en Gasteiz) no he podido querido escribir nada en mi blog. Bueno, realmente, es el primer post que escribo en mi blog este año. Necesitaba digerir lo que he estado viviendo estas últimas semanas. He leído mucho, he escrito mails y telegrams, he hablado por teléfono y por videoconferencia. He pasado por las diversas fases de shock, no puede ser, esto es un montaje, sentir impotencia, aceptar la situación y tratar de ver posibilidades que esta ventana inoportuna nos ofrece para cambiar a nivel personal y colectivo.

Durante estos días, mis rutinas de persona privilegiada, que tiene una casa y recursos suficientes para permitirse el lujo de quedarse en casa sin tener que ir físicamente a trabajar, han sido sencillas: he intentado cuidarme:
  • físicamente: dormir bien, alimentarme bien, tomar el sol desde casa (no me gusta nada pero necesito vitamina D) y hacer algo de ejercicio (audios de Feldenkreis, en Instagram con Dina o por Internet); 
  • emocionalmente (intentando estar tranquila, no viendo la televisión, incorporando humor del bueno y risas conmigo misma, familia y amistades; viendo amanecer/atardecer, mirando al cielo; sembrando y experimentando en mis macetas con el subidón que me produce ver cómo salen unas calabazas, patatas, girasoles y algunas semillas más que ya no recuerdo qué son; editando biografías de mujeres en Wikipedia, descubriendo a sufragistas filipinas cañeras y a otras mujeres pioneras en distintos ámbitos, ¡que es un chute de energía!
También he trabajado virtualmente algo… y he aprovechado para leer mucho en papel, en pantalla y ver algunos cortos (El vendedor de Humo, Alternative Math…), alguna que otra película y documentales (HUMAN, Sé natural: Alice Guy Blaché, El Enigma Agustina, Las Sinsombrero…).

Ayer, 15 de abril, fue el día más intenso, hasta el momento, de este tiempo en el que tengo el privilegio de vivir confinada y clausurada entre las paredes de mi casa.

Desde la mañana, el día prometía. Risas con la señorita De la Torre ante el mensaje inspirador del día de Myriam Artola. Subidón con la propuesta de Celia Heras de organizar un nuevo encuentro de saberes y sabores cuando podamos salir.

Primer día que decidía ser “subversiva” e ir más allá de las tiendas de barrio de mi calle para aventurarme a ir a un supermercado a por productos de primera necesidad (para una persona privilegiada occidental).

Primer día que contemplaba el cielo en 360º, las flores de los árboles, las plantas exuberantes del camino. El olor de las lilas me teletransportó a la huerta de mi abuela.

Primer día que sentía la presión de mantener la distancia de seguridad en un super, en el que todo el mundo, menos yo, iba con mascarilla. Me quedé con el mensaje de lavar bien las manos, evitar el contacto con boca, nariz, ojos… y dejar el material de protección para personas sanitarias y gente que realmente lo necesita. Y en ello sigo hasta que me obliguen a lo contrario.

Primer día de conversación cara a cara con una persona que ha perdido a su pareja estos días, que ha sentido que ha muerto de pena y de tristeza al no ver a su familia en la residencia durante más de dos semanas. Que no se ha ido en paz de este mundo al no saber por qué no iban a visitarla... ¡Qué duro! ¡Qué inhumano!

Primer día de conversación de más de una hora con una persona recién jubilada que ha trabajado toda su vida en la sanidad pública… que estaba bastante impactada con todo lo que está pasando, con la falta de previsión, con la falta de información veraz, concreta, efectiva… frente a mensajes contradictorios, bulos, ruido mediático… que generan schock, incertidumbre, cabreo, desasosiego, intranquilidad…

Y primer día que sacaba dinero con un plástico de una máquina, privilegiada de mí, y meto la gamba en el super al enseñar una tarjeta de puntos de la competencia. Creo que fue el momento cómico de la mañana con las risas de la cajera y de la vigilante de seguridad, quien, muy amable, me ayudó a organizar mi compra lo antes posible para dejar sitio a la siguiente de la cola (a 2m de distancia). Les di las gracias y les dije que llevaba un mes sin salir de mi barrio y que, además, los super me estresan y prefiero comprar en el pequeño comercio…

Paro. Respiro… y regreso a mi barrio actual, del barrio de toda la vida donde vivo estas primeras veces...

A las 14:00, uno de los regalos más bonitos de estos días confinados: conocer a Manana, gracias a Andone. Una mujer con 80 años que sigue dando clases de piano y estos días se cita con su alumnado por videoconferencia. Conocer personas así, me pone, me da vidilla, me muestra que hay infinitas maneras de ser y de hacer las cosas!!

Por la tarde, otro auto-regalo: emocionarme mientras terminaba de montar un vídeo para el cumpleaños de alguien muy especial en mi vida en los últimos años. Yo la llamo “mi madre de elección”. Hay personas que nos vienen por defecto. Hay otras, que las elegimos. Todas son importantes en nuestra vida. Me cuesta llorar. Me cuesta emocionarme. Ayer, recordar momentos, viajes, risas con mi gran familia (la de sangre y la elegida) lo consiguió.

Y el que yo pensaba que sería el último regalo del día, fue ver a mi hermana de elección. Me encantó. La vi radiante. No creo que nunca las pantallas ni la realidad virtual superen a la realidad 3D en presencia cara a cara. Ayer, con ella, el lenguaje de las miradas no me bastaba. Y, esto no se puede decir, pero nos besamos, abrazamos y achuchamos de estrangis, yo por miedo a que alguna persona balconazi nos delatara o por miedo a que nos multaran, no por temor a pillar un virus. Ella, sin miedo a la multa porque no estaba poniendo en peligro a nadie. Fue, hasta el momento, uno de los mayores placeres del confinamiento! Sé que el distanciamiento social es necesario para evitar la propagación multiplicadora del virus, al menos, eso nos están contando y yo (aún) me lo sigo creyendo... Pero hace unos días me recordaban que cuando apareció el SIDA, al principio la gente no se acercaba a otras personas por miedo a contagiarse y estas personas vivieron estigmatizadas muchos años hasta que el tema se fue aclarando y se fue facilitando información clara y precisa, que creo que nos sigue faltando con el COVID-19 (lo siento, me niego a llamar a UN virus en femenino como dicen la OMS y la RAEncia refiriéndose a LA enfermedad). 

Antes o después, vamos a morir. Quizás resulte muy bestia lo que voy a decir, en un momento en el que han fallecido tantas personas por la pandemia COVID-19, pero, si pudiera elegir, preferiría morir tras haberme llenado y manchado de abrazos y de besos impregnados del virus del amor, del cariño, y de la humanidad, que vivir púlcramente protegida para no contaminarme con el miedo, la incertidumbre y el temor constante a contagiarme. Nunca sabremos cuántas personas están muriendo de tristeza, pena, soledad por no poder tener compañía… 
Mi pronóstico hasta el momento: 
  • Pulcritud 1 - 0 Cariño 
  • Protocolos 1 - 0 Humanidad

Y como comenzó mi día de ayer, voy acabando. 
Estoy hasta el TOTO:
  • De políticxs que hablan de guerra, toman decisiones militarizantes, no son capaces de ir todxs a UNA (hacer POLÍTICA, en lugar de partidismo) para dar respuestas ágiles, creativas, resolutivas a esta emergencia sanitaria y, yendo más al origen del problema, de emergencia climática. Generan más problemas que respuestas, nos mantienen en la incertidumbre. Así NO! No tiene ningún sentido, a menos que estén representando papeles impuestos por las siguientes de la lista (que no pagan, ni de lejos, los impuestos que debieran…)
  • De las grandes empresas y de las del IBEX, la banca, las empresas de recursos públicos privatizados y de las grandes fortunas familiares que, desde el desarrollismo franquista, se lucran caiga quien caiga
  • De medios de comunicación carroñeros e irresponsables que en lugar de difundir información precisa, útil, esperanzadora… infunden miedo e incertidumbre con informaciones contradictorias
  • De personas que usan recursos que no necesitan, quizás no sepan ponerlos ni quitárselos con seguridad pero sí saben tirarlos al suelo. Véase, en este contexto, guantes y mascarillas.


Pido PERDÓN A: 
  • Las personas a las que no les llegan los recursos necesarios para vivir con dignidad por el egoísmo de quienes vivimos con privilegios y la ausente justicia social redistributiva
  • Las personas que se están sintiendo solas, abandonadas, ninguneadas, utilizadas
  • Las personas que se han ido de este mundo sin poder despedirse de su familia
  • Las personas que han perdido a seres queridos y no han podido despedirse como hubieran deseado. Un acto de reparación social es más que necesario.

BRAVO, GRACIAS y UN RECONOCIMIENTO A:
  • Todas las niñas y niños que están en casa sin poder salir (esta parte iría en "PERDÓN") por enseñar muchas lecciones a las personas adultas con las que vivís. Quizás, una de las más importantes, que estar tiempo y sentirse queridas y seguras, es lo más valioso (pista para reorganizar escala de prioridad€s consumistas adultas)
  • Todas las personas que están cuidándose para cuidar a las demás
  • Todas las personas que nos cuidan: produciendo alimentos de la tierra, transportándolos, vendiéndolos en mercados, a domicilio, a las personas que trabajan en los supermercados (¡menuda paciencia estos días!), a las que nos cuidan en los centros de salud y hospitales
  • Todas las personas que han puesto en marcha y participan en iniciativas sociocomunitarias que están surgiendo para dar respuesta vecinal y ciudadana a las necesidades que se presentan: desde materiales, hasta de acompañamiento y de cuidados
  • Y un reconocimiento más que necesario a las madres, abuelas, tías, primas… que nos han cuidado y nos siguen cuidando (por obligación del patriarcado, más que por “amor” o por deseo propio). Ojalá los cuidados se valoricen, socialicen, comunitaricen, redistribuyan entre todas las personas que habitamos los hogares, primero, por justicia, porque no es justo que las tareas de la casa no se compartan. Y segundo, porque ser una persona “inútil funcional” en la vida es muy triste... Parte del currículo educativo de este confinamiento podría haber ido por ahí, por aprender a ser personas autónomas en el cuidado personal y corresponsables en el hogar… Lo lanzo como propuesta curricular para futuros confinamientos de emergencias climáticas que estén por llegar... 
  • Y otro reconocimiento a las trabajadoras en los hogares que hacen labores esenciales para la vida de las personas que viven en ellos, arriesgando sus vidas y en unas condiciones laborales injustas
Mensaje en una de las torres de Salburua. ¡Gracias por cuidarte/nos!

Crisis en griego y en latín significa cambio. Desde luego, lo que estamos viviendo puede ser una oportunidad para cambiar, tanto a nivel personal, como colectivo. Y cambiaremos, ¡vaya si cambiaremos! Lo hacemos a diario para adaptarnos y para superar dificultades. Otra cuestión es si el cambio será para redistribuir mucho mejor que hasta ahora las ganancias y las pérdidas (económicas, pero no solo, también las emocionales y vivenciales que dan VALOR a la vida, como por ejemplo, conectarnos con personas con merecen la alegría, o, LOS CUIDADOS, esos que nos sostienen cada día, sin darnos cuenta cuando tenemos salud o tenemos cerca personas duendæs que hacen que todo funcione...).

Y, ¡se me olvidaba! 
Antes de apagar las pantallas y de cerrar los ojos, el día de ayer terminaba con este texto >>> 
que a su vez, me llevó a un artículo, que me pareció otro gran regalo, más en los tiempos que vivimos: Reflexiones sobre vivir y morir, de Elisabeth Kubler Ross. Interesante tenerlas en cuenta...

Todo cambiaTodo fluye. Carpe diem!

Gracias a las BELLAS personas subversivas, que, desde los márgenes, al límite de "lo legal" (que no suele ser lo más justo), hackean sistemas mentales y organizativos, nos muestran que hay muchas luces entre las sombras, y nos inspiran para lograr nuestros sueños, con su ejemplo de vida.


martes, 31 de diciembre de 2019

Haciendo balance de 2019 y con muchas ganas de 2020

Fuente: woodleywonderworks, 2013
Tiempo de hacer balance, como en años anteriores de mi "ser interdependiente". Básicamente para que pueda recordar en el futuro, ya que mi memoria de pez selectiva no creo que recuerde todo lo que aquí escribo. De todas las justificaciones, memorias y balances que estoy haciendo estos días, este es el que más me ilusiona. 2019 ha sido un año genial en términos profesionales, de activismo y de salseo. 

Y el año 2020 ¡¡¡promete!!! Creo que tenemos una suerte enorme de poder vivir un año así. Desde 1919 y hasta 2121, en 202 años, vamos a tener la oportunidad vivir un año, el 2⭕2⭕, ¡¡con veintenas gemelas!! ;-) 

Este año, 2019, he dedicado una parte importante de mi tiempo profesional a divulgar los resultados de la investigación sobre participación política de las mujeres en los concejos alaveses que realizamos en 2018, financiada por Emakunde, en diversos foros. Y, de paso, reflexionar sobre el papel de las mujeres en el primer sector y en el medio rural. Las mujeres del medio rural son unas cracks, están muy empoderadas (no necesitan cursos, o los necesitan tanto como los hombres y como todo el mundo: aprender cada día es esencial para la vida), pero las estructuras organizativas y los espacios de toma de decisiones están pensados por y para los hombres. Y es lo que hay que cambiar: generar estructuras y espacios de decisión mucho más abiertos e inclusivos.

Más de cinco años… y sigo en el proyecto “Hezkidetza Esku Hartzen”. Delegando cada año más tareas en el resto del equipo. Sigo en esta quinta edición, una vez más, por las personas del hezkitalde, no por lo bien que me llevo con Moodle, una plataforma perfectamente demasiado cuadriculada para una anárquica como yo… ¿Conseguiré que esta sea la última edición? Más de tres años por proyecto para mí ¡¡es una eternidad!! La verdad es que tener memoria de pez ayuda y de un año para otro no me acuerdo de muchas cosas, así que es un nuevo aprendizaje 

Durante 2019 he acompañado en cuatro encuentros a mujeres emprendedoras de Añana y alrededores en los Encuentros #AñanaFEMprende, que pretenden ser un espacio de encuentro, de aprendizaje y de apoyo mutuo para emprendedoras de la Cuadrilla de Añana.


En mayo tuve la suerte, el honor y el privilegio de ser una de las ponentes del TEDxVitoriaGasteiz. Creo que nunca había ensayado tanto una presentación, además, relacionada con mi trayectoria profesional. ¡Ni las canciones en alemán que canto con mi coral me cuestan tanto! Fue un subidón estar acompañada por personas importantes en mi vida personal y profesional y disfrutar de la puesta en escena, donde al final improvisé y hablé hasta de mi abuela!

Tras el éxito del I Encuentro de Conocimiento Libre que organizamos en 2018 en el Centro Cívico de Salburua de Vitoria-Gasteiz, ampliamos la duración a un finde y nos fuimos a MaderaYSal para disfrutar de un Finde salado de saberes y sabores en muy buena compañía. En 2020 hay intención de repetir con alguna que otra sorpresa… a ver si la más ociosa del grupo nos propone fechas.


También he participado en un proyecto para acompañar a asociaciones de mujeres en la odisea burrocrático-telemática. La tecnología, si no sirve para facilitarnos la vida, es una barrera que nos desempodera (y beneficia siempre a alguien: ¿empresas tecnológicas y asesorías que hacen de intermediarias?) Hace 7 años escribía esto, pero seguimos sin comprender que la tecnología no es un fin sino un medio, siempre que ayude y esté a nuestro servicio.

En el XXI Encuentro de la RED de Mujeres del Medio Rural de Álava, tuve el honor de ser “telonera” de Dolores Juliano, que no pudo desplazarse hasta Llodio para el Encuentro, pero estuvo con nosotras por videoconferencia (¡la tecnología es para esto!)

En el proyecto WikiEmakumeok hemos superado las 500 biografías de mujeres en Wikipedia: biografías nuevas, que no existían. También hemos mejorado otras muchas!! El proyecto ha sido reconocido con el Premio Buber a la mejor iniciativa de software libre. Y fue una gozada reunir a algunas de las wikilaris más activas en las Jornadas Feministas de Durango... donde en 2020 habrá un nuevo grupo de edición, de la mano de Marisa Barrena!

WikiEmakumeok, Euskal Herriko 5. Jardunaldi Feministak. Azaroak 1 2019, Durangon

Y, por casualidad y por curiosidad, comencé porque-me-apeteció (sin presiones, ni objetivos, ni plazos) un proyecto que no sé hasta dónde me/nos llevará, pero que por el camino estoy disfrutando a tope conociendo historias de vida de mujeres que, desde los años 80 están haciendo autodefensa para mujeres, primero, y después, autodefensa feminista. Sus historias no están escritas. Y me parecen tan cañeras y empoderantes, que es necesario documentarlas de alguna manera, para saber que la ADF no es algo de antes de ayer, sino que surgió mucho antes de las Escuelas de Empoderamiento de los ayuntamientos: nació en el movimiento feminista: Es la Genealogía de la autodefensa para mujeres a la autodefensa feminista. Por ahora, más de una docena de entrevistas, artículos en Wikipedia y difusión de este proyecto en las Jornadas Feministas. Es un proyecto abierto y en construcción, en el que, si lo deseas, ¡puedes colaborar!

Y todo esto (y mucho, mucho más…) ha sido posible gracias a los cuidados, apoyo, ánimo, compañía de personas que hacéis que mi vida personal (que es política) merezca la alegría. ¡Gracias por estar ahí! 
¡Que 2020 esté lleno proyectos ilusionantes en todas las dimensiones de nuestras vidas!
Y como propósito de año nuevo, además de usar en redes #LoQueNoSeNombraNoExiste, en 2020, voy a comenzar a utilizar #EroticemosELbuenTrato, porque pienso que puede ser un buen camino para construir relaciones más respetuosas, sanas y justas en cualquier ámbito de nuestras vidas

¡Que la salud, el amor, el buen humor y el buen trato nos acompañen siempre!

jueves, 12 de diciembre de 2019

Escuchar para comprender

Cada vez tengo más presente que una mirada, gesto, palabra, objeto, símbolo, situación... no significan lo mismo ni para una persona a lo largo del tiempo, ni para dos o más personas en el mismo espacio y tiempo.

Entender mi / tu / nuestros / vuestros / sus... significados 
de una mirada, gesto, palabra, objeto, símbolo o situación 
y pactar significados compartidos, 
es muy liberador y potente! 

Propósito 2020: escuchar mejor para comprender más la vida secreta de las palabras :-)


lunes, 11 de noviembre de 2019

Crónica del #EncuentroRED21, desde el CoRazón

El sábado 9 de noviembre se celebró en Llodio el XXI Encuentro de la Red de Mujeres Rurales de Álava. Le agradezco a mi compAmiga África que haya escrito esta crónica del Encuentro, tras reposar lo vivido y pasarlo por su corazón.

*** 

Entender la política de la mano de Mentxu Ramilo Araujo, una politóloga con perspectiva de género, lo cambia todo. El imaginario empieza a llenarse de posibilidades, conceptos, asociaciones, realidades, perspectivas que nunca antes me había planteado. Como a mí, esto le pasó a muchas de las personas que estábamos ayer reunidas. Y digo personas, porque había algunos hombres en el encuentro y tras sufrir discriminación o “neutralidad” con el lenguaje, intento cuidarlo para tratar bien a todas las personas.


“¡Ahí va!, ¡nunca había pensado que yo hacía política!” –se decía una mujer de la sala a sí misma-. Es cierto, hacemos política social desde que nos levantamos. Lo personal es político. Y las personas que se dedican a la política institucional deben responsabilizarse y trabajar por y para el bienestar de la ciudadanía y el planeta, por un mundo sano, justo, libre de violencias y feliz. 

Foto: Unai
Ayer descubrí las siglas MRA, y  están llenas de valores y de mujeres: Mujeres Rurales de Álava. Lluvioso día en Llodio con compañía empoderante. Allí que estábamos para ver la fuerza del Nervión, y la energía y el poder de las MRA en su XXI Encuentro de la RED!!!! Estas y otras mujeres llegadas de diferentes lugares mostraron  fuerza, garra, tesón, grandeza  y muchas ganas. 

¡¡¡¡Qué gusto oírlas y sentirlas!!!! 

Un día de saberes y sabores, una buena combinación. Sabor de canapés, sabor a esperanza, sabor de ilusiones… el sabor que dejan las risas en el paladar, el de la complicidad, el sabor de la ira, el de las palabras no dichas, el sabor de los sentimientos colectivos. Esos sentimientos que las personas políticas en los partidos políticos deberían tener en cuenta a la hora de hacer política. Estos sentimientos se amplifican con las nuevas tecnologías, ya que nos permiten conocer de manera exponencial las realidades que nos rodean, como decía la ponencia sobre la participación social y política de las mujeres. 

Nuevamente constato que estos espacios no sólo son buenos sino necesarios para que las mujeres nos identifiquemos, compartamos, aprendamos de las vivencias de forma colectiva y nos reapropiemos de nuestras vidas. 

Y qué mejor manera de hacerlo que contándonoslo en primera persona… Eso hicieron Mila López de Munain Mendívil, Nieves Quintana Pérez y Ana Izaguirre Larrañaga. Tres de las ciento y pico grandes mujeres (y algunos hombres) que asistieron al encuentro. 

Foto: Mentxu
Estas mujeres con sus relatos nos pusieron la piel de gallina. Por cierto, no sé si alguna de las mujeres de ayer tiene explotación de gallinas… Tengo que investigar porque conozco a una mujer joven que cría aves, que sería bello y potente que se conectara a estas fantásticas redes que ya tenéis creadas. 

Tres mujeres con decisión, muy trabajadoras y muy luchadoras por el bien común y por los derechos de las mujeres. Nos teletransportaron a reuniones de hace 40 años, para mostrarnos lo difíciles e injustas que eran hace 4 décadas determinadas situaciones para las mujeres, y los logros que consiguieron como muestra motivante de que los cambios son posibles. Reflexionamos sobre una época en la que había OBLIGACIONES, pero no derechos para las mujeres… 

Y nos trajeron de nuevo al presente en un viaje espacial. Uno de esos viajes espaciales en los que las mujeres tanto hemos aportado pero se nos ha invisibilizado. Volvimos al momento actual donde,  según contaban, las mujeres tenemos tanto obligaciones como derechos, pero que no toda la sociedad ha interiorizado. El presente es el momento de la recompensa, el aquí y el ahora, donde tenemos que saborear la vida, tratarnos bien, exigir buenos tratos, hacer un curso al año de formación y estar en los lugares donde se toman decisiones, en las juntas, en los órganos de dirección y en los espacios y trabajos masculinizados. Coger la responsabilidad y disfrutar aportando nuestro gran granito de arena al cambio y mejora de esta sociedad. Por último nos visualizaron también en el futuro delegando, pasando el relevo, compartiendo y viviendo un mundo mejor.

¡Y nos hicieron hasta un skype! Porque cuando una persona quiere algo,  pone todo su empeño en conseguirlo. Y las redes de mujeres se deplegaron ayer en Llodio y lo hicieron posible para que pudiéramos disfrutar de los conocimientos y experiencia de Dolores Juliano Corregido ¡¡Gracias!! 

Foto: Unai
Hay quien dice que la igualdad está conseguida. Son personas que no quieren ver ni responsabilizarse… Son personas vagas, comodonas, injustas y cuya opinión es poco estable. Esta vida precisa de criterio. Opinión tenemos todas las personas… ¿y criterio? Cuenta una mujer de la sala, que otra mujer de 95 años que le  había confesado haber sufrido maltrato durante mucho tiempo en su vida le decía: “ Aprovechad mujeres, ahora sabéis lo que pasa y hacia dónde tenéis que ir”. Y es cierto, somos afortunadas y afortunados, vemos el camino, ahora hay que recorrerlo. Esperamos recorrerlo en compañía de infinitas personas. Me pregunto... "¿qué harían el mismo día a la misma hora 120 hombres ? ¿reflexionarían para construir recíprocamente?"
¡Qué duro resulta a veces
ver las injusticias!
(podemos pensar...)
¡Y qué sano es para todas las personas
abrir los ojos, las orejas, el corazón, y... acción!
(sentir y actuar)
Foto: Mentxu

¡ACCIÓN! 
Y convertimos el círculo en el que estábamos en un escenario, en 0,2 segundos.

Y vino la mujer que reparte drogas….. yuhoooo (de las naturales, las que nuestro cuerpo genera) 200kg de endorfinas, 500dosis de dopamina!!!!!!!!!!! se olían en la sala entre risas y risas. Qué difícil resulta también hacer reir, y qué sano es. ¡¡Una ola para la artista, Beatriz Egizabal Ollokiegi!! La risa es uno de los indicadores de bienestar del cual tendríamos que hacernos revisiones diarias en nuestra propia consulta casera (el espejo del baño).
¿Cómo tengo los niveles de risa y de sonrisa hoy?
A mi amiga Mentxu le gusta jugar con las palabras. Con las palabras construimos nuestros relatos, y estos relatos crean realidades.
Si jugamos con las palabras,
ellas nos ayudan a mirar el mundo
con nuevas perspectivas.
Si ponemos en sintonía
el y la CORAZÓN
… evolucionaremos,
construyendo un mundo mejor.
Foto: Unai
Gracias a Miriam Ocio Saenz de Buruaga por descubrirme esta red de MRA. Enhorabuena a todas y cada una de las mujeres y a las asociaciones que conocí: Solastiar, AVILLO, Gure Soroa, Hitzez... ¡Sois referentes, ejemplos a seguir para las jóvenes generaciones! Yo volveré el año que viene, si puedo. ¡Fue maravilloso compartir el encuentro con vosotras! Y una suerte hacer equipo con Unai, Mentxu y Miriam. Seguimos…
África

jueves, 7 de noviembre de 2019

#BorradoresDelFuturo: lugares sin contaminación lumínica

Hoy he participado en un encuentro especial en Azala, espectacular espacio creativo en el concejo de Lasierra, con una veintena de personas diversas procedentes de distintas localidades del País Vasco para participar en el proyecto #BorradoresDelFuturo y arrojar luz e ideas futuribles para ayudar a Danele Sarriugarte a elaborar un relato/cuento sobre un lugar sin contaminación lumínica.

Partíamos de los análisis, investigaciones y trabajo que lleva realizando durante década y media Susana Malón Giménez, a quien descubrí leyendo esta entrevista en El Correo. Me fascinó la entrevista y nunca pensé que poco tiempo después le conocería en persona y me fascinase todavía más ;-)

En una primera lluvia de ideas grupal hemos generado una serie de ideas, datos, reflexiones que, sobre la marcha he ido enlazando y finalmente me he arrancado con una historia que ha quedado bastante chula (y hasta me he emocionado al principio contándola).

***

Contextualización: En el año 2010 en la Costa Amalfitana, Ana una mujer de 102 años que no había tenido electricidad en casa hasta tener una edad avanzada, entregaba un legado a las criaturas más pequeñas de la región, dos criaturas gemelas de unos 10 años, para que hicieran lo posible para evitar la contaminación lumínica, que las generaciones anteriores habían generado con tanto consumo.

En 2050, Patrizia una de las gemelas, con 60 años vive en Kuartango. Han conseguido vivir en un municipio sin contaminación lumínica. Desde que llegó a vivir allí, primero desde la Universidad y después desde la Política, trató de poner en la agenda política su reivindicación de recuperar la luz natural de los cielos, sin embargo le resultó complicado tanto desde el ámbito académico-enconsetado como en el de la política hegemónica de egos y partidismos. Así que desde su lugar de residencia, un pequeño pueblo/concejo del Valle de Kuartango, inició su activismo más a pie de calle, más poco a poco, pero mucho más efectivo, logrando que los distintos concejos vieran el valor de volver a prácticas de vida que sus ancestrxs  experimentaban.
  • Pusieron farolas solares ecológicas, de color ámbar para no deslumbrar a personas ni a animales. Lograron que en la ciudad de Vitoria-Gasteiz también se instalasen.
  • Lograron reducir la presencia de grandes superficies comerciales y las que se mantenían tenían una iluminación mucho más baja, para que al salir a la calle la gente no tuviera la sensación de mala iluminación en la calle (exceso de luz dentro del establecimiento)
  • Todas las casas generaban sus propia electricidad con placas solares y baterías más avanzadas que ya no daban problemas en su mantenimiento. Las barreras burocráticas y trabas que ponían la administración y los lobbies de las eléctricas se acabaron.
  • Los concejos podían tener alumbrado público propio, vía molinos antiguos, placas solares y otros sistemas. Y de 00:00 a 6:00 horas, la iluminación nocturna estaba apagada, a menos que alguien pasase y, entonces, gracias a tecnología de presencia, se encendían las luces precisas para iluminar el camino. También se recuperó una ordenanza antigua que establecía que en los días de luna llena se apagaba la iluminación artificial, para disfrutar de la luz natural de la luna. 
  • Se redujeron enfermedades causadas por el exceso de luz artificial en general y en pantallas retroiluminadas: ansiedad, stress, cáncer (mama, próstata). Y se practicaban paseos nocturnos para contemplar las estrellas, contar historias, entrenar la visión nocturna, estar en silencio con una misma y sentir la común unión con el universo.
  • Se redujo el consumo de electricidad, pues las personas respetaban los ciclos de sueño-vigilia y estaban mucho más en conexión y en armonía con la naturaleza
***

Nuestro relato inicial era solo una breve descripción, lo que vendría después: 30 minutos de preguntas de todo tipo a otra persona de otro grupo que se ha sentado en el "trono de juego" para "encarnarse" en la piel de Patrizia y generar nuevas ideas sobre temas diversos relacionados con el caso propuesto, desvariando un poco, generando risas e ideas imprevistas, aparentemente locas, que ¡¡quién sabe lo que Danele conseguirá hacer con ellas!!

Un verdadero placer conocer a María y a Susana. Estoy segura que este viaje será el primero de muchas más aventuras... Por ahora en mente: visibilizar a mujeres astrónomas en Wikipedia. Lugar... ¿qué tal un finde largo entre encinas y estrellas...?


Fábula: ¿Qué sucede en K en las noches de luna llena? 
Danele Sarriugarte fabula Lumínica Ambiental

miércoles, 23 de octubre de 2019

Fíate... ¡la vida es bella!


Observa 
Huele 
Escucha 
Siente 
Confía 
Mantén la distancia 
Y Fíate: la vida es bella!! 
🙃🤗😘 
 “La vida a veces duele, a veces cansa, a veces hiere. No es perfecta, no es coherente, no es fácil, no es eterna; pero a pesar de todo, la vida es bella.” 
La vida es bella” de Roberto Benigni

"La vida duele, y no se trata de anestesiarla"
Entrevista a Inma Nogués, médica de familia 

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Genealogía de la sopa de "ajo"

En mi familia han trascendido algunas recetas de generación en generación. Una que suelo hacer de vez en cuando es una sopa, supuestamente de ajo, que en mi caso lleva solo un ajo y lo retiro: solo para que le dé un toque de sabor (sí, ya sé que debería comer ajos, que mejoran la circulación y eso... pero es que luego me acuerdo de él durante mucho tiempo).

Mi bisabuela (1903), hacía la sopa con ajo, agua y pan duro frito (picatostes) y pan duro troceado a modo de "migas"... y excepcionalmente, un huevo.

Mi abuela (1928), a los ingredientes anteriores, le añadía un par de huevos, si tenía, claro.

Mi madre (1949), emulando a mi bisabuela y a su "austeridad", le echaba un huevo para 3 personas y un poco de jamón.

Mentxu (1978), le echo un huevo para una o dos personas, jamón "que se vea" y sopa de lluvia o fideos (lo del pan duro no me va mucho para esta sopa, sí para la sopa de tomates, próximo post culinario).



Actualización: Desde 2021 troceo uno o dos ajos y como casi sin darme cuenta los trocitos, por todas sus propiedades que no desarrollo porque ocuparían más que la receta...



martes, 17 de septiembre de 2019

"MAMIA" un homenaje a la creadora, por Luis Salgado

Fotografía: Luis Salgado "No quiero madre"
El 1 de agosto, Luis Salgado me escribía por Facebook:
El 5 de septiembre a las 20:00 horas inauguramos una exposición en la sala Amárica en la cual participo. Somos varios ex alumnos de la escuela de artes y cada uno ha presentado un proyecto distinto. Mi proyecto se llama "MAMIA". Me encantaría que tú estuvieses allí y me dieses tu opinión. Imprescindible que tengas en el móvil un lector de códigos QR y que lleves unos auriculares. Prometo sorprenderte.

Y sí, me sorprendió. Conocía a Luis haciendo fotografías a las gentes de Kuartango. Después descubrí su proyecto Fenotipos y sus Dichógrafos populares. Pero desconocía su faceta poética, como escritor de sus emociones y pensamientos desde bien joven.
Muchas son las acepciones de la palabra “mamia”. Por un lado, como nombre, mamía es miga, pulpa, meollo, molledo. También cuajada o leche cuajada. En definitiva, podría definirse como esencia, sustancia, importancia, fundamento, virtud interior. Por otro lado, como adjetivo, viene a significar íntimo, querido, entrañable, así como fértil, fecundo, fructífero… Desde un punto mucho más subjetivo, a mí me reconduce a otra palabra que marcó mi niñez y cuyo origen es totalmente distinto, pudiendo su significado englobar todos y cada uno de los conceptos enumerados anteriormente: “miajón”. Miajón es la palabra que emplea el poeta extremeño Luis Chamizo en su obra “El Miajón de los Castúos” (1921) para definir la miga, la entraña, el jugo, el tuétano, la esencia y el carácter de la gente del pueblo. En todo caso, ambas palabras, me llevan por un mismo camino a lo que para mí podría ser la esencia y la miga de una parte importante de mi mundo interior. Una de las personas que más me motiva y me mueve, que me hace crecer y cuestionarme: mi madre. Ella ha sido siempre una raíz importante, parte del alma que marca mi personalidad, ese mundo interior del cual surgen mis seguridades y mis miedos, mis motivaciones y, en consecuencia, también mis obras. Así pues, con este proyecto, que consta de 10 fotografías y otros tantos textos, que apoyan y complementan a cada una de ellas, he querido hacer un homenaje y un reconocimiento a su personalidad y a su persona; a su historia personal y sus raíces; a su parte más humana y también a la más física, forjada por el tiempo y la experiencia. A ella personalmente y, en general, a la figura de la madre. Luis Salgado
"Tu pecho" "Tu espalda" por Luis Salgado. Fuente: Noticias de Álava

Un regalo recíproco: del concebido a la creadora y del creador de imágenes a la protagonista de las fotografías. "Tu vientre", "La siesta", "Raíces", "Tus manos" y así hasta diez regalos para la vista y los oídos que Luis nos fue explicando emocionado e ilusionado. Diez momentos en la historia de vida de una mujer que, como para tantas mujeres que nacieron en los años 30, no fue fácil, y menos para quienes vivían en el medio rural de Extremadura. Inevitablemente, las imágenes y las historias me recordaron a mi abuela Manoli, quien siempre me cuenta mil y una historias, algunas repetidas (para que me las grabe a fuego y no se me olviden) y otras nuevas que va recordando, o que considera que es hora de que salgan...

Pincha aquí para escuchar los 10 poemas que contextualizan las 10 imágenes seleccionadas en este trabajo, muy íntimo y personal, llamado MAMIA.

Hasta el 17 de noviembre de 2019, en la Sala Amárica, podéis ver MAMIA y 5 trabajos más de artistas que se han formado en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz.
Fuente: Departamento de Imagen de la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz

domingo, 15 de septiembre de 2019

Belchite... un viaje a la memoria para construir vidas en paz que merezcan la alegría vivirse

Deseo del pueblo de Belchite
La semana pasada hicimos la visita guiada al "pueblo viejo" de Belchite. Visita más que recomendada para (re)situarnos en el planeta Tierra que vivimos y tratar de reflexionar sobre lo inhumana que puede llegar a ser la raza a la que pertenecemos...

Nuestra guía, Isabel, nos contó la historia de un pueblo que tuvo la mala suerte de estar en la confluencia de la subida de las tropas nacionales-franquistas y a la bajada de las milicias republicanas... y durante 14 días y dos batallas cerca de 6000 personas fueron asesinadas por personas a las que se les dio órdenes de hacerlo en uno y otro bando, republicano y nacional.

Paseando por las calles de un pueblo precioso y lleno de vida en los años 20 y 30, con dos bandas de música de "izquierdas" y de "derechas"; con cine, sala de baile, tiendas, bares... me intentaba imaginar a mí en esa época, en ese lugar... Estoy convencida que si hubiera podido huir, me habría ido, como lo hacen a diario miles de personas en el mundo, huyendo de guerras provocadas desde despachos, con el propósito de hacer negocio destruyendo y reconstruyendo esos lugares en los que las personas no cuentan para nada: somos "daños colaterales".

Y recordaba la canción de Rozalén en la que habla de Justo, un familiar que no volvió. Tantos millones de personas que no vuelven. Isabel nos contó la historia de una niña a la que dispararon y su padre y su hermano dejaron atrás porque pensaban que había muerto y si paraban a recogerla, se jugaban la vida también ellos. La niña no estaba muerta. Escuchó a su padre decir que la dejaban atrás... Y ella salió adelante, soldados republicanos (diablos enemigos) le cuidaron.


Es increíble cómo en el tablero de ajedrez de la guerra, las personas pierden la empatía, la humanidad, la idea de justicia: "no es justo arrebatar la vida de nadie ni ejercer violencia sobre nadie, en todo caso, defensa legítima". Es increíble cómo hay personas que piensan que tienen mucho más que perder si no mueven ficha; y que tienen mucho que ganar si van con los ganadores... quizás una casa en un lugar privilegiado del nuevo Belchite por haber servido al régimen... Indigestión al pensar en ello.

Recorrí "el pueblo Viejo" con un nudo en el estómago. Un pueblo que Franco prohibió rehabilitar para mostrar al mundo la barbarie "republicana". ¿¿Perdona?? En Belchite republicanos con sus milicias y nacionales con bombas asesinaron a 6000 personas y destrozaron la vida de muchas familias...

Isabel a lo largo de la visita nos habló de varias casas, ahora solo recuerdo la casa de Domi. Lo que sí recuerdo es que los nombres de las casas que nos dijo, eran nombres de mujeres. Y ello me llevó mentalmente al mural de Vitoria-Gasteiz titulado "La Luz de la Esperanza"; a la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; y me hizo recordar también a las mujeres protagonistas del libro "Los olivos de Belchite" de Elena Moya (Soledad, maestra en el periodo republicano; y Basilisa, la abuela de la protagonista, María, que es de esas mujeres que ahora tienen 90-100 años y les ha tocado en la vida vivir de todo y están de vuelta de todo... mucho más abierta que su hija Conchita, madre de María, adoctrinada por el franquismo para ser una mujer como Dios manda).

Al final de la visita, emocionada, le comenté a Isabel que "el pueblo viejo" tenía que ser una joya arquitectónica, porque todavía lo era en ruinas; y que a ver si podía decirnos algún pueblo con características similares a Belchite para ir a verlo e imaginarlo en pie, si la barbarie inhumana no lo hubiese destruido. Un chico comentó que Mora de Rubielos podría ser un pueblo parecido y al final de nuestro tour, volvimos por allí.

Mora de Rubielos

lunes, 26 de agosto de 2019

Recuerdos de agosto

Alcornoque en La Campiña
Hasta que mi abuela Manoli vivió en su casa del campo (aprox 2004), los meses de verano los pasaba allí, en mitad de unos canchales, sin cobertura y hasta mediados de los ochenta sin luz, sin agua, sin baño, sin tele. Para mí ir allí era desconectar de la ciudad y conectar con la naturaleza, con mi lado más "silvestre". Era "un juego" divertido. Luego, regresaba a la "civilización" y durante las primeras semanas mi madre ponía carteles en casa con el texto "Hablar bajito" para que mi tono de voz se adaptara de nuevo a la vida en un piso. Este verano he descubierto que personas de, más o menos mi edad, han vivido hasta inicios del siglo XXI, en la península ibérica, sin luz, sin agua, sin gas, cada día. Para ellas no era nada divertido, al contrario: se cuestionaban por qué tenían que vivir en esas condiciones, cuando a escasos metros de su casa (en mitad de una finca), las personas tenían acceso a servicios esenciales (agua, saneamiento, energía...).

Recuerdo cómo mi abuela me contaba que mi abuelo y sus amigos cuando fumaban (tabaco de liar principalmente), apagaban muy, muy bien la colilla y la guardaban para que no hubiera incendios. El campo era su vida. Hoy en día, hay muchos intereses económicos en juego para que ardan los campos y, desde luego, son intereses que nunca tienen en cuenta a las personas que viven junto a las plantaciones de eucaliptos, pinos... o junto a los bosques quemados.

Campos alaveses

Recuerdo el olor de la sandía, que mi abuela con sus manos rompía junto a la esquina de la pared de la alberca y nos comíamos como si la corteza fuera un cuenco y la carne de la sandía el líquido rojo más preciado en una mañana calurosa de agosto. El olor, color y sabor de esas sandías no se me han olvidado nunca. Y, de vez en cuando, cuando como sandía, revivo esos momentos en el rincón paradisiaco lleno de vida, en la huerta de mi abuela.

Viva la Vida (Frida Khalo, 1954) - Ver fuente

Este agosto pensaba pasarlo tranquilamente en Vitoria-Gasteiz, sin salir más que los días de fiestas, que intento huir siempre que puedo... Sin embargo, fueron surgiendo varias propuestas viajeras a las que no pude resistirme: Alsacia y Selva Negra (tour en coche), Lusitania (tren hotel + coche), Las Merindades y Álava (furgo)...

Alsacia: arquitectura y viñedos

Disfruté muchísimo con la compañía y también con los lugares, los desconocidos, en los que estuve hace 20 años de Erasmus (sin tanta gente de turisteo), a los que intento regresar siempre que puedo, y esos espectaculares que tenemos al lado de casa pero desconocemos.

Calçada portuguesa: obras de arte por los suelos

Vistas desde Puentedey a las montañas de Las Merindades (Burgos)

Uno de esos tantos lugares que me encantan para parar un rato y desconectar es la Taberna La Era. Cuando entras y descubres su Menú de VIDA... ya todo lo demás que te encuentras te hace sentir bien...


Y otro de los ingredientes a añadir para un menú de VIDA que nos siente bien, es hacer de cualquier lugar en el que nos encontramos un paraíso, para disfrutarlo con una misma y con las personas que nos enaMORAn cada día, por lo que son y por lo que nos hacen ser cuando estamos con ellas o las recordamos :-)


Y cada día, estemos donde estemos, un nuevo amanecer y atardecer nos esperan. 


Aunque los atardeceres, mirando a Marvão, siguen siendo mis preferidos.

domingo, 28 de julio de 2019

Palabras viajeras...

... somos cosmos,
 polvo de estrellas,
 agua reinventada,
 U N A 💚...



Gotas de agua, de luz,
de natural autenticidad. 
Gotas de vidas plenas y agotadas
de deseos y de sueños. 
Gotas de sudor, de miedo al cambio,
y de cambios permanentes.
Gotas de culpas y de remordimientos  
de superaciones y de placeres.
Gotas de vivencias compartidas
convertidas en palabras viajeras 
que construyen relatos.
Seguimos...
💛💚💜


martes, 16 de julio de 2019

Casualidades y eclipses lunares

Paseo nocturno, viendo cómo la luna se iba elevando en el cielo y aprovechando para capturar al satélite en varias fotografías. Contemplación nocturna, una hora más o menos mirando hacia arriba. Y después, llegó el cansancio y el sueño. Así que al final me alineé con el colchón y el somier, como alternativa a la alineación entre luna, tierra y sol, al eclipse lunar.

Dice Wikipedia que los eclipses "se deben a una extraordinaria casualidad. El diámetro del Sol es 400 veces más grande que el de la Luna, pero también está 400 veces más lejos, de modo que ambos abarcan aproximadamente el mismo ángulo sólido para un observador situado en la Tierra".
Fuente: Colaboradores de Wikipedia, 'Luna', Wikipedia, La enciclopedia libre, 13 junio 2019, 15:57 UTC, [descargado 16 julio 2019]

Me encantan las casualidades y me fascinan las personas extraordinarias que me hacen sentir el calor del sol (sin quemar ni cegar) y la magia de la luna (en todas sus fases). 


Nota: El 🌓 fue la noche del 16 de julio, no del 15. Un error de predicción (y de mala lectura) lo tiene cualquiera 

lunes, 3 de junio de 2019

Fuga nocturna

Antes, rabia:
no es justo!
Mes a mes así!

Ahora, está bien:
estoy viva,
creativa...

Luego, deseos:
coñocimientos
sin reglas!