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domingo, 2 de octubre de 2022

Ahots-Argiak: 25 años cantando... y los que están por llegar

Ayer, la coral Ahots-Argiak en la que canto desde 2013 celebró su 25 aniversario... cantando. Un espectáculo de música, vídeos, luces... y pocas palabras desde el escenario, porque cualquier cosa que se hubiera dicho, ¡se habría quedado corta!

El María de Maeztu del Palacio de Congresos de Vitoria-Gasteiz se llenó y las luces nos fueron acompañando por cada uno de los más de 50 fragmentos de temas cantados durante estos 25 años. 

Confieso que hice playback en las canciones más fáciles, marcadas a fuego en mi cerebro que soy incapaz de adaptar a la voz de contralto (Willy Fog y La cucharacha). Y también, a ratos, en una canción que me encanta, pero soy incapaz de cantar en francés, como lo hacen Los chicos del coro. 

Si tuviera que quedarme con una canción de todas ellas, creo que elegiría Gabriels Oboe. La sensación envolvente que me produce, ¡es única!

Gracias Mamen por estos 25 años siendo música y haciendo música con tus chicas y chicos del coro. Un placer formar parte de esta cuadrilla, aunque últimamente haga muchas piras... Para mí es terapéutico cantar... Y, dada mi memoria de pez, recordar las canciones que me aprendo, me produce una gran satisfacción ya que en el futuro, al menos podré cantarlas si mi cabeza se pierde, como les está pasando a mi abu o le pasó a una vecina, que ya no era capaz de articular palabra, pero cuando cantaba, pronunciaba las palabras de las canciones. La música le sienta bien a nuestros cerebros, ¡¡no hay duda!!

Aquí tenéis la grabación del concierto. Podéis disfrutarla a partir del minuto 4. Los vídeos que introdujeron e hicieron unas pausas que nos permitieron tomar aire y descansar, los idearon e interpretaron compañeras y compañeros del coro con mucho arte y humor. El montaje es profesional y se nota.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Retos y confesiones musicales

Hace cinco años que canto en Ahots-Argiak. Creo que es una de las mejores decisiones que tomé en 2013. En estos años he conocido gente estupenda y he aprendido muchas cosas, entre ellas, a respirar "con el estómago" y a "ahuecar" (impostar) para regular la voz, para que salga mejor y para no quedarnos afónicas.

Mamen Daubagna es nuestra directora, amiga, confidente, familia de elección y mucho más. Me levanto y me acuesto cada día escuchando sus grabaciones para que cuando lleguemos al ensayo podamos ir montando las distintas voces de manera más ágil. De escuchar a Mamen en solitario a montarlo con las compañeras y compañeros de otras cuerdas hay un trecho... Pero poco a poco, ensayo tras ensayo, prueba tras prueba... de no tener ni idea cómo suena una canción, somos capaces de sonar bien y que se nos ericen todos todos los pelos y la piel del cuerpo.

Normalmente escucho a Mamen, interiorizo lo que canta, pero no canto en voz alta. Eso de cantar en la ducha no va conmigo. No sé. Prefiero escuchar en silencio. Hace unas semanas nos propuso un reto. Mamen nos motiva con retos, más o menos complicados (para ella y para coralistas) y casi siempre estimulantes que nos van dando confianza, seguridad y nos hacen sentir genial cuando superamos ese reto... y ya está pensando en nuevos... Será por eso que aunque mi tiempo medio de estancia en un proyecto es de 3 años, con la coral siento que comenzamos un proyecto nuevo con cada reto musical que nos plantea nuestra dire.

Bueno, pues volviendo al reto. El reto consistía en cantar, emulando la versión de La Oreja de Van Gogh, una nana a capela. La letra completa de la nana se las trae... da para otro post con gafas lilas, en este me voy a centrar en lo que sentí ayer cuando la canté en voz alta delante de mis compañeras contraltos, sopranos y dos infiltrados.

Estuve escuchando y preparando la canción, como nos pidió Mamen. Estas semanas estoy a mil (aunque no lo parezca ya que estoy procrastinando dedicando tiempo a este post...) y el reto es chulo, pero mi tiempo de ensayo, limitado. Las compañeras sonaban todas geniales. Cada una dándole su toque personal (o lo que en ese momento les salía...) Hasta que Mamen no me pidió que cantara no me ofrecí voluntaria. Me levanté y básicamente, me dejé llevar. Saliera lo que saliera, iba a disfrutar con ese momento. Un momento para compartir, para sentir, para dejarme llevar. La sala de ensayo no es que tenga una acústica fantástica. Pero cuando cantaba, sentía su eco. Sentía la necesidad de alargar las palabras y el sonido para que perdurara y se impregnara en las paredes. Y con mis manos en los bolsillos de mis vaqueros y mis botas de monte cubiertas de barro, los últimos 8 segundos me sentí cual Maialen Lujanbio, con un subidón del copón, intentando alargar al máximo las últimas palabras y los últimos compases del "lo a... lo a...  maaa sus taaaaaa".

sábado, 3 de noviembre de 2018

Brindo, de Soraya Arnelas

🍻🍻
Por las personas, 
por las relaciones,
por los aprendizajes 
que nos ayudan a vivir 
vidas que merecen alegrías 
🍻🍻

(Vídeo grabado en Valencia de Alcántara con gente del pueblo de protagonistas)

jueves, 14 de junio de 2018

Viva la vida... a un mes de los 40

Mientras volvía de mi tour de hoy por Pipaón escuchaba a Rosana. Sus canciones me han acompañado siempre. Canciones fáciles de cantar con acordes de guitarra. Melodías con mucha fuerza y buena onda...

A un mes de mis 40... la verdad es que no puedo más que dar gracias 
y desear seguir viviendo la vida mientras el mundo gira 
y la madre tierra quiera seguir acogiéndonos en su regazo.

 

jueves, 15 de febrero de 2018

Peace like a River, por Damien Kehoe

Damien Kehoe (1990) ha compuesto esta preciosa melodía que estamos preparando en Ahots-Argiak

La partitura está disponible en este enlace.


Arroyo del Batán (Vitoria-Gasteiz)

sábado, 9 de marzo de 2013

EuskoTuna en marcha

Hoy ha sido un día de esos que no se olvidan. El reencuentro de algunas de las componentes de varias tunas femeninas de Euskadi de Bilbao, Donostia y Vitoria que unieron hace años sus voces, sus diferencias y sus sueños para participar en varios certámenes y actuaciones.

Con el paso del tiempo y tras un largo periodo de sequía tunil, el retorno a los escenarios está cerca, pero previamente, como bien nos insiste nuestra directora musical "hay que ensayar, ensayar y ensayar hasta que salga" (Zipi dixit).

Ser madre o estar embarazada (o ambas cosas a la vez) tampoco es inconveniente para salir a darlo todo. Y Kinder, es un buen ejemplo de ello. Así que la Agüela y las demás madres y aspirantes a ello, que se vayan preparando!

La distancia tampoco es excusa cuando se tiene ganas e interés. Y si no, que se lo digan a ORNY. Tampoco vale decir "es que no tengo traje" (Fido)... o " mi traje tiene moho" (MalasPulgas). Wilma es un buen ejemplo de traje "low cost" sin pasar por la sastrería.

Hoy no han podido estar en la ronda doble algunas tunas históricas (Contró, Despistes, Speedy, Garra, Fido, Zape, Punky). Pero estamos seguras que el retorno de la Farmatuna y de la Euskotuna está muy cerca... el "gusanillo" hoy ha picado a Malas y a la Agüela... y seguirá hincando el diente :-)

Es cuestión de ponerse a ensayar un rato de vez en cuando, para que luego no te duelan los dedos que no veas, y no metas gazapos cada dos por tres en las canciones, como la Sor, y todas miren hacia ella con cara de "¡a ver cuando ensayas, majita!".

Hoy hemos alegrado la vida a unas cuantas personas a quienes hemos regalado nuestras mejores melodías y sonrisas. También habrá quien haya pensado que los Carnavales ya han pasado. O qué hacemos vestidas de tal gisa...

Pero disfrutar construyendo canciones, cantar a 4 voces con instrumentos y emocionar a la gente, no tiene precio. El próximo fin de semana haremos felices a personas mayores de una Residencia (aunque quizá prefieran ver Cine de Barrio).

En esta época de cambios y crisis, reir, animarse, disfrutar de las pequeñas cosas es más importante que nunca. ¡Que las fuerzas nos acompañen!, y... ¡QUE VIVA LA EuskoTuna!

lunes, 28 de enero de 2013

La voz: el instrumento más maravilloso

Coral Ahots-Argiak en una actuación
He empezado a ensayar en la Coral Ahots-Argiak. Son un grupo de gente estupenda a quienes les une, entre otras cosas, su pasión por la música.

Siempre me ha gustado la música coral. Desde muy pequeña acompañaba a mi madre los viernes a sus ensayos en el coro de la parroquia. También iba con ella a los conciertos corales que se organizaban en Vitoria con motivo de la semana coral de Álava, etc...

Y siempre me había preguntado qué sentirían las personas que cantan al escuchar a otra veintena o treintena de voces cantar a su alrededor. Qué se sentiría estando  en medio de tantas voces cantando May it Be (de Enya) o Xalbadorren Heriotzean (de Xabier Lete). Bueno, pues esa sensación es maravillosa. Aún la he experimentado solo en los ensayos. Pero es como si un montón de voces te masajearan en armonía colándose por cada poro de la piel. La sensación tras los ensayos es de relax total. Lo malo, tener que volver a casa en invierno con el frío y la lluvia. Pero merece la pena, sin duda.

He descubierto también que las corales están profesionalizándose muchísimo en cuanto a técnicas de canto, uso de las TIC para promocionarse, etc. Lo cual es una agradable sorpresa. Aunque cantemos obras anónimas, medievales o del Renacimiento, las corales están innovando para que se conozca su trabajo, dedicación y esfuerzo que de forma voluntaria realizan millones de personas en todo el mundo.

Un proyecto innovador que utiliza Internet y la música coral es Virtual Choir, un proyecto de Eric Whitacre sobre el que ya he hablado en mi blog. ¡Quién me iba a decir a mí que unos meses después de escribir este post yo iba a desempolvar mis conocimientos de solfeo para leer partituras de la Coral Ahots-Argiak

Está claro que no hay ningún instrumento de materia (in)orgánica que pueda superar a las voces de personas que, guiadas por su directora, hacen de los sonidos una melodía que emociona y genera sensaciones de alegría, tristeza, ternura, placer... 

Espero aprender y disfrutar mucho con esta gente. Aún no me sé todos sus nombres, pero sí sé que todas las voces suman y hacen que el resultado final sea fantástico. Espero no desafinar ni comerme ningún silencio y aprender a ahuecar la voz y todas esas cosas que aún me suenan complicadas.