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jueves, 16 de abril de 2020

Confinada, privilegiada e inspirada: ayer y hoy

Desde el comienzo de la cuarentena el 13 de marzo (en Alicante) hasta el 16 de abril (en Gasteiz) no he podido querido escribir nada en mi blog. Bueno, realmente, es el primer post que escribo en mi blog este año. Necesitaba digerir lo que he estado viviendo estas últimas semanas. He leído mucho, he escrito mails y telegrams, he hablado por teléfono y por videoconferencia. He pasado por las diversas fases de shock, no puede ser, esto es un montaje, sentir impotencia, aceptar la situación y tratar de ver posibilidades que esta ventana inoportuna nos ofrece para cambiar a nivel personal y colectivo.

Durante estos días, mis rutinas de persona privilegiada, que tiene una casa y recursos suficientes para permitirse el lujo de quedarse en casa sin tener que ir físicamente a trabajar, han sido sencillas: he intentado cuidarme:
  • físicamente: dormir bien, alimentarme bien, tomar el sol desde casa (no me gusta nada pero necesito vitamina D) y hacer algo de ejercicio (audios de Feldenkreis, en Instagram con Dina o por Internet); 
  • emocionalmente (intentando estar tranquila, no viendo la televisión, incorporando humor del bueno y risas conmigo misma, familia y amistades; viendo amanecer/atardecer, mirando al cielo; sembrando y experimentando en mis macetas con el subidón que me produce ver cómo salen unas calabazas, patatas, girasoles y algunas semillas más que ya no recuerdo qué son; editando biografías de mujeres en Wikipedia, descubriendo a sufragistas filipinas cañeras y a otras mujeres pioneras en distintos ámbitos, ¡que es un chute de energía!
También he trabajado virtualmente algo… y he aprovechado para leer mucho en papel, en pantalla y ver algunos cortos (El vendedor de Humo, Alternative Math…), alguna que otra película y documentales (HUMAN, Sé natural: Alice Guy Blaché, El Enigma Agustina, Las Sinsombrero…).

Ayer, 15 de abril, fue el día más intenso, hasta el momento, de este tiempo en el que tengo el privilegio de vivir confinada y clausurada entre las paredes de mi casa.

Desde la mañana, el día prometía. Risas con la señorita De la Torre ante el mensaje inspirador del día de Myriam Artola. Subidón con la propuesta de Celia Heras de organizar un nuevo encuentro de saberes y sabores cuando podamos salir.

Primer día que decidía ser “subversiva” e ir más allá de las tiendas de barrio de mi calle para aventurarme a ir a un supermercado a por productos de primera necesidad (para una persona privilegiada occidental).

Primer día que contemplaba el cielo en 360º, las flores de los árboles, las plantas exuberantes del camino. El olor de las lilas me teletransportó a la huerta de mi abuela.

Primer día que sentía la presión de mantener la distancia de seguridad en un super, en el que todo el mundo, menos yo, iba con mascarilla. Me quedé con el mensaje de lavar bien las manos, evitar el contacto con boca, nariz, ojos… y dejar el material de protección para personas sanitarias y gente que realmente lo necesita. Y en ello sigo hasta que me obliguen a lo contrario.

Primer día de conversación cara a cara con una persona que ha perdido a su pareja estos días, que ha sentido que ha muerto de pena y de tristeza al no ver a su familia en la residencia durante más de dos semanas. Que no se ha ido en paz de este mundo al no saber por qué no iban a visitarla... ¡Qué duro! ¡Qué inhumano!

Primer día de conversación de más de una hora con una persona recién jubilada que ha trabajado toda su vida en la sanidad pública… que estaba bastante impactada con todo lo que está pasando, con la falta de previsión, con la falta de información veraz, concreta, efectiva… frente a mensajes contradictorios, bulos, ruido mediático… que generan schock, incertidumbre, cabreo, desasosiego, intranquilidad…

Y primer día que sacaba dinero con un plástico de una máquina, privilegiada de mí, y meto la gamba en el super al enseñar una tarjeta de puntos de la competencia. Creo que fue el momento cómico de la mañana con las risas de la cajera y de la vigilante de seguridad, quien, muy amable, me ayudó a organizar mi compra lo antes posible para dejar sitio a la siguiente de la cola (a 2m de distancia). Les di las gracias y les dije que llevaba un mes sin salir de mi barrio y que, además, los super me estresan y prefiero comprar en el pequeño comercio…

Paro. Respiro… y regreso a mi barrio actual, del barrio de toda la vida donde vivo estas primeras veces...

A las 14:00, uno de los regalos más bonitos de estos días confinados: conocer a Manana, gracias a Andone. Una mujer con 80 años que sigue dando clases de piano y estos días se cita con su alumnado por videoconferencia. Conocer personas así, me pone, me da vidilla, me muestra que hay infinitas maneras de ser y de hacer las cosas!!

Por la tarde, otro auto-regalo: emocionarme mientras terminaba de montar un vídeo para el cumpleaños de alguien muy especial en mi vida en los últimos años. Yo la llamo “mi madre de elección”. Hay personas que nos vienen por defecto. Hay otras, que las elegimos. Todas son importantes en nuestra vida. Me cuesta llorar. Me cuesta emocionarme. Ayer, recordar momentos, viajes, risas con mi gran familia (la de sangre y la elegida) lo consiguió.

Y el que yo pensaba que sería el último regalo del día, fue ver a mi hermana de elección. Me encantó. La vi radiante. No creo que nunca las pantallas ni la realidad virtual superen a la realidad 3D en presencia cara a cara. Ayer, con ella, el lenguaje de las miradas no me bastaba. Y, esto no se puede decir, pero nos besamos, abrazamos y achuchamos de estrangis, yo por miedo a que alguna persona balconazi nos delatara o por miedo a que nos multaran, no por temor a pillar un virus. Ella, sin miedo a la multa porque no estaba poniendo en peligro a nadie. Fue, hasta el momento, uno de los mayores placeres del confinamiento! Sé que el distanciamiento social es necesario para evitar la propagación multiplicadora del virus, al menos, eso nos están contando y yo (aún) me lo sigo creyendo... Pero hace unos días me recordaban que cuando apareció el SIDA, al principio la gente no se acercaba a otras personas por miedo a contagiarse y estas personas vivieron estigmatizadas muchos años hasta que el tema se fue aclarando y se fue facilitando información clara y precisa, que creo que nos sigue faltando con el COVID-19 (lo siento, me niego a llamar a UN virus en femenino como dicen la OMS y la RAEncia refiriéndose a LA enfermedad). 

Antes o después, vamos a morir. Quizás resulte muy bestia lo que voy a decir, en un momento en el que han fallecido tantas personas por la pandemia COVID-19, pero, si pudiera elegir, preferiría morir tras haberme llenado y manchado de abrazos y de besos impregnados del virus del amor, del cariño, y de la humanidad, que vivir púlcramente protegida para no contaminarme con el miedo, la incertidumbre y el temor constante a contagiarme. Nunca sabremos cuántas personas están muriendo de tristeza, pena, soledad por no poder tener compañía… 
Mi pronóstico hasta el momento: 
  • Pulcritud 1 - 0 Cariño 
  • Protocolos 1 - 0 Humanidad

Y como comenzó mi día de ayer, voy acabando. 
Estoy hasta el TOTO:
  • De políticxs que hablan de guerra, toman decisiones militarizantes, no son capaces de ir todxs a UNA (hacer POLÍTICA, en lugar de partidismo) para dar respuestas ágiles, creativas, resolutivas a esta emergencia sanitaria y, yendo más al origen del problema, de emergencia climática. Generan más problemas que respuestas, nos mantienen en la incertidumbre. Así NO! No tiene ningún sentido, a menos que estén representando papeles impuestos por las siguientes de la lista (que no pagan, ni de lejos, los impuestos que debieran…)
  • De las grandes empresas y de las del IBEX, la banca, las empresas de recursos públicos privatizados y de las grandes fortunas familiares que, desde el desarrollismo franquista, se lucran caiga quien caiga
  • De medios de comunicación carroñeros e irresponsables que en lugar de difundir información precisa, útil, esperanzadora… infunden miedo e incertidumbre con informaciones contradictorias
  • De personas que usan recursos que no necesitan, quizás no sepan ponerlos ni quitárselos con seguridad pero sí saben tirarlos al suelo. Véase, en este contexto, guantes y mascarillas.


Pido PERDÓN A: 
  • Las personas a las que no les llegan los recursos necesarios para vivir con dignidad por el egoísmo de quienes vivimos con privilegios y la ausente justicia social redistributiva
  • Las personas que se están sintiendo solas, abandonadas, ninguneadas, utilizadas
  • Las personas que se han ido de este mundo sin poder despedirse de su familia
  • Las personas que han perdido a seres queridos y no han podido despedirse como hubieran deseado. Un acto de reparación social es más que necesario.

BRAVO, GRACIAS y UN RECONOCIMIENTO A:
  • Todas las niñas y niños que están en casa sin poder salir (esta parte iría en "PERDÓN") por enseñar muchas lecciones a las personas adultas con las que vivís. Quizás, una de las más importantes, que estar tiempo y sentirse queridas y seguras, es lo más valioso (pista para reorganizar escala de prioridad€s consumistas adultas)
  • Todas las personas que están cuidándose para cuidar a las demás
  • Todas las personas que nos cuidan: produciendo alimentos de la tierra, transportándolos, vendiéndolos en mercados, a domicilio, a las personas que trabajan en los supermercados (¡menuda paciencia estos días!), a las que nos cuidan en los centros de salud y hospitales
  • Todas las personas que han puesto en marcha y participan en iniciativas sociocomunitarias que están surgiendo para dar respuesta vecinal y ciudadana a las necesidades que se presentan: desde materiales, hasta de acompañamiento y de cuidados
  • Y un reconocimiento más que necesario a las madres, abuelas, tías, primas… que nos han cuidado y nos siguen cuidando (por obligación del patriarcado, más que por “amor” o por deseo propio). Ojalá los cuidados se valoricen, socialicen, comunitaricen, redistribuyan entre todas las personas que habitamos los hogares, primero, por justicia, porque no es justo que las tareas de la casa no se compartan. Y segundo, porque ser una persona “inútil funcional” en la vida es muy triste... Parte del currículo educativo de este confinamiento podría haber ido por ahí, por aprender a ser personas autónomas en el cuidado personal y corresponsables en el hogar… Lo lanzo como propuesta curricular para futuros confinamientos de emergencias climáticas que estén por llegar... 
  • Y otro reconocimiento a las trabajadoras en los hogares que hacen labores esenciales para la vida de las personas que viven en ellos, arriesgando sus vidas y en unas condiciones laborales injustas
Mensaje en una de las torres de Salburua. ¡Gracias por cuidarte/nos!

Crisis en griego y en latín significa cambio. Desde luego, lo que estamos viviendo puede ser una oportunidad para cambiar, tanto a nivel personal, como colectivo. Y cambiaremos, ¡vaya si cambiaremos! Lo hacemos a diario para adaptarnos y para superar dificultades. Otra cuestión es si el cambio será para redistribuir mucho mejor que hasta ahora las ganancias y las pérdidas (económicas, pero no solo, también las emocionales y vivenciales que dan VALOR a la vida, como por ejemplo, conectarnos con personas con merecen la alegría, o, LOS CUIDADOS, esos que nos sostienen cada día, sin darnos cuenta cuando tenemos salud o tenemos cerca personas duendæs que hacen que todo funcione...).

Y, ¡se me olvidaba! 
Antes de apagar las pantallas y de cerrar los ojos, el día de ayer terminaba con este texto >>> 
que a su vez, me llevó a un artículo, que me pareció otro gran regalo, más en los tiempos que vivimos: Reflexiones sobre vivir y morir, de Elisabeth Kubler Ross. Interesante tenerlas en cuenta...

Todo cambiaTodo fluye. Carpe diem!

Gracias a las BELLAS personas subversivas, que, desde los márgenes, al límite de "lo legal" (que no suele ser lo más justo), hackean sistemas mentales y organizativos, nos muestran que hay muchas luces entre las sombras, y nos inspiran para lograr nuestros sueños, con su ejemplo de vida.


lunes, 28 de mayo de 2018

Lustrosas Doce Miradas ¡Felicidades!

Durante un tiempo fui mirada observadora, 
luego titular gracias a Macarena
y ahora compañera infiltrada.
Gracias por vuestras miradas 
reivindicativas, cómplices, alternativas.
¡Qué importante es mirarnos bien, 
a nosotras mismas y a las demás!
¡Por otra semana, otro post, 
otro mes, otro año 
y más celebraciones!



viernes, 5 de enero de 2018

De creencias, carrozas, magia e ilusiones

Bolo re(i)publicano portugués
Hace unos días, leía vía perfil de Twitter de la Biblioteca Nacional de España una noticia que decía que:
En el Evangelio de Mateo, el único texto bíblico que los cita, “se habla solo de unos ‘magos’, no se precisan sus nombres, ni que fuesen reyes ni tan siquiera que fuesen tres”, explica Javier Docampo, director del Departamento de Manuscritos, Incunables y Raros de la BNE.
Así que, puestas a reinventar y a reescribir la Historia, propongo:
Que la magia sea más diversa, divertida e inclusiva;
Que las magas y magos nos traigan ilusión para cambiar lo que no funciona en cada cual (creencias limitantes, estereotipos, miedos...), en nuestro entorno y en el mundo;.
Que los reinos y reinas, principados, ducados, condados, patriarcados y privilegios desaparezcan.
¡¡Que nazcan, florezcan y se extiendan las repúblicas* ecofeministas interdependientes!! ¡¡
Que seamos presidentas y presidentes de las repúblicas interdependientes de nuestras vidas!! 
* República: interés por los asuntos públicos, la gestión de los bienes comunes

"La Navidad, si significa algo, es ACOGIDA
Quien se ofende es porque quiere, no tiene base teológica"
Evaristo Villar (Teólogo) en ElDiario.es

PD: Increíble que en pleno siglo XXI, en una sociedad aparentemente occidental y evolucionada se cuestionen unas manifestaciones (Reyes Magos de Vallecas) por parte de otras manifestaciones y creencias que la razón no puede explicar y solo la fe puede con ellas (paloma + virgen = hijo de Dios, tres reyes, encuentro de la virgen del Pilar y el apostol Santiago, etc...)...
Mi carroza de República Ecofeminista

domingo, 15 de marzo de 2015

Tejiendo redes por la convivencia en #VitoriaGasteiz

Ainhoa Garagalza (Coordinadora de Goian) nos explica cómo surge esta iniciativa de coser una pancartela con telas de distintos colores y tamaños. Esta iniciativa trata de crear espacios de encuentro desde la diversidad para poner rostro a personas que tienen los mismos deseos y anhelos que tú y que yo: ser felices y vivir vidas que merezcan la pena ser vividas.

Desde lo cotidiano tenemos que encontrar todos aquellos elementos que nos unen, que son muchos... ya que desde los medios de comunicación y desde las instancias de poder nos lanzan mensajes estereotipados y que tratan de dividirnos.

Sólo desde la diversidad podremos construir acciones a distintos niveles que contribuyan a construir relaciones de vecindad en clave de igualdad, solidaridad y justicia social para todas y cada una de las personas que vivimos en cualquier lugar.

A continuación el breve vídeo que le hice sobre la marcha de la manifestación del 8 de marzo en Vitoria-Gasteiz a Ainhoa:


Las entidades que han dinamizado este proyecto son: ADSIS, ADRA, Saregune, Radix 2, Al Indimay, Amaru, Caritas, IMVG, Animatuarte, PEC Campillo, Elkarrekin, Bidez Bide, Talur, ASVE y Goian.

Personalmente, desearía que fuera ésta la bandera de nuestra ciudad para siempre.


martes, 9 de septiembre de 2014

Guía de recursos para vivir y trabajar a favor de la Igualdad

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GUÍA DE RECURSOS PARA VIVIR Y TRABAJAR A FAVOR DE LA IGUALDAD 

Como se indica en su introducción, la Guía pretende ser un instrumento de ayuda para todas aquellas personas y entidades que estamos implicadas o queremos implicarnos, de manera individual o colectiva, en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

En ella encontraremos información sobre la actividad, servicios y recursos que ofrecen diferentes asociaciones, agentes sociales, administraciones públicas y otros colectivos que trabajan a favor de la igualdad.

Acceso a la Guía: versión web | versión .PDF
 Aquí podéis echar un vistazo a la versión PDF de la guía vía Slideshare:


Este trabajo está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual3.0. Y desde el Servicio de Igualdad, nos invitan a copiar, compartir y mejorar esta guía con nuevas iniciativas y proyectos que se hayan quedado en el tintero. Puedes escribir a igualdad.adm@vitoria-gasteiz.org para hacer tus aportaciones. O dejar un comentario en este post.

También estaría genial crear una NovaWiki en NovaGob para que personas que tenemos interés en estos temas vayamos aportando nuestro granito de arena. A ver si aparecen personas voluntarias...

En fin, que parece que las pilas cargadas en septiembre animan a comenzar nuevos proyectos ;-) Habrá que dosificar para poder llegar con alguna rayita de batería hasta los próximos días de descanso. Sin embargo, cuando hacemos actividades que nos gustan, no tenemos la sensación de estar trabajando, sino más bien, aprendiendo, contribuyendo, sumando, creciendo... Es una gran suerte poder decir esto ;-)

sábado, 19 de julio de 2014

Una queriendo ser y comprender...

La VERDAD y la OBJETIVIDAD no existen (aunque religiones, doctrinas políticas, económicas o medios de comunicación de masas han ido construyendo, a lo largo del tiempo, verdades que responden a intereses determinados).

No hace mucho, Virginia Imaz nos comentaba que en la vida se puede optar por: querer tener siempre la razón; o querer ser feliz... Y que, en general, no son compatibles.

Así que, personalmente intento escuchar, preguntar, tratar de comprender (aunque a veces sea muy complicado) las razones por las que determinadas personas piensan/actúan de determinada manera. Aunque, en general, es mejor invertir las energía en cuestiones más gratificantes... Quizá por eso para tantas personas sus mascotas sean sus más fieles amigas.

Me encanta la actitud de Sócrates, quien con su mayéutica y su ironía socrática "solo sé que no sé nada", daba en el clavo, hace casi 2500 años. Y es que no se puede saber nada con absoluta certeza, incluso en los casos en los que creemos estar seguras. A nuestro alrededor hay prejuicios (y estereotipos) con "verdades" sobre lo bueno/malo que se han ido construyendo por quienes tienen el poder (religioso, político, económico, mediático...) y quieren seguir teniéndolo.

Bajando un poco a tierra esta reflexión... voy a plasmar en mi blog algunas sensaciones que he vivido en los últimos meses desde que supe que la cantante israelí Noa actuaría en el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz veinte años después de su primera visita a la ciudad.

Me gusta Noa, su música, sus letras, su puesta en escena... La vi actuar en el WOMAD de Cáceres  hace unos pocos años, y me pareció una mujer con mucha energía y capacidad de conectar con las personas. No sé mucho de su vida, pero sí lo suficiente como para saber que es una persona comprometida con la paz y el diálogo en su tierra. Ni me imagino lo difícil que tiene que ser para personas con cierta relevancia (que se posicionan en contra de la línea oficial del poder/religión) hacer equilibrio/malabarismos entre lo que pueden/deben hacer/decir para tender puentes entre visiones enfrentadas e interesadas que hacen que el conflicto entre Israel (dominante) y Palestina (dominado) se mantenga a lo largo de tanto tiempo sin poner fin a tanto dolor, muerte, horror y terror.

Un grupo de artistas vascxs escribieron a Noa una carta abierta para pedirle que, con claridad, tomase una posición sobre tres cuestiones en favor del respeto a los Derechos Humanos, claves para la "supervivencia" del pueblo palestino, que con el paso del tiempo ha visto su población y su territorio arrasado por las incursiones/genocidio israelí: fin del régimen de Apartheid, fin de la ocupación y garantizar el derecho al retorno de lxs refugiadxs.

Noa, a su vez contestó con una carta en la que explicaba su posición. Pero su respuesta y explicaciones resultaron insuficientes, poco precisas y muy ambiguas para quienes apoyan la causa Palestina, y tienen un amplio conocimiento del conflicto (no sé si desde el terreno o desde la distancia). Por el casco viejo de Vitoria-Gasteiz había pancartas con una fotografía de Noa; juegos de palabras en euskera (voy con el pueblo palestino) y una frase "Yo no bailo al ritmo del Apartheid". Se organizó una Kalejira desde el centro de la ciudad hasta Mendizorrotza, lugar del concierto para denunciar el genocidio de Israel y reclamar una Palestina libre. Tras el concierto, se publicó una nueva respuesta a la carta abierta de Noa por parte del colectivo EH-Palestina Sarea, analizando varios de los párrafos de la carta de Noa y precisando con datos la falta de concreción y ambigüedad de las respuestas de la artista israelí. Lo que desconozco es si el colectivo decidió reunirse presencialmente con Noa durante su estancia en Vitoria-Gasteiz para poderse escucharse mutuamente, algo que ella proponía en su carta y que me pareció una gran oportunidad para poder mirar a la cara y comprender mejor.

¡¡Lo que la humanidad podríamos conseguir si nuestra creatividad, conocimientos y motivaciones se orientaran hacia construir juntas, a partir de lo que nos une (con importantes dosis de humildad)!! En lugar de destruir "verdades" para imponer con arrogancia y prepotencia otras "verdades" y continuar en el mismo modelo de quita-y-pon, destruyendo y reconstruyendo que tantos beneficios electorales, económicos, vocacionales, etc... aportan a una minoría (élite, casta, dominantes).

Fui al concierto de Noa. No vi disturbios en Mendizorrotza, ni caen bombas a 200 metros de mi casa, como sí sucede en el caso de Noa, sus compatriotas y las personas que viven en Palestina. Noa leyó un manifiesto para volver a dejar clara su postura (descafeinada y poco comprometida para quienes apoyan la causa Palestina). Para mí suficientes. Dichas desde el corazón. Y con una valentía y fuerza que ya quisiera yo para mí... Disfruté muchísimo con su voz, sus músicos acompañantes, su habilidad percusionista y su amable manera de explicar en spanglix cada canción. Miguel Poveda tuvo también unas palabras de reconocimiento para Noa. Y recordaba una frase que le había escuchado. Era algo así como que ojalá las madres del mundo pudieran dormir tranquilas por la noche porque sus hijas e hijos están bien.

Creo que nos iría mucho mejor como especie (humana) si, en lugar de (pre)juzgar y criticar sistemáticamente, hiciéramos el esfuerzo de interesarnos, informarnos y ponernos cada día, durante unos minutos, en la piel de una persona que contribuye al diálogo, la paz y los Derechos Humanos en cualquier rincón del mundo donde la violencia se justifica para dominar a personas que por sexo, raza, religión, orientación sexual, diversidad funcional, etc... son consideradas objetos, seres menos valiosos a quienes dominar, seres que no debieran existir sobre la faz de la tierra, etc... Y, sinceramente, creo que también nos iría mucho mejor si las decisiones importantes (a cualquier nivel) se tomaran con el fin último de garantizar que todas las madres del mundo pudieran dormir tranquilas por la noche porque sus hijas e hijos están bien.

Esta frase de Noa, curiosamente, no la interpreté en el sentido (vaya, dice mujeres en lugar de decir hombres y mujeres = corresponsabilidad). Fui más allá. Las madres siempre han cuidado, cuidan y sostienen las vidas, en general. Los padres "guerrean" en la empresa, en el campo de batalla, en los espacios de poder... En lugar de pensar en "corresponsabilidad" en el modelo productivo actual (capitalismo/neoliberalismo) pensé en: ¿cómo sería una sociedad (barrio, pueblo, ciudad, región, estado...) donde las decisiones se tomasen para cuidarnos y garantizar la sostenibilidad de nuestras vidas?

Queremos romper techos de cristal en sistemas cuyos cimientos son machistas, excluyentes y se basan en la dominación y en el consumo (más que en la colaboración y en la creación colectiva). Por eso, me parece interesante construir con nuevos cimientos, con cielos abiertos y con diversas miradas de personas (mujeres, hombres, trans... jóvenes, adultxs, mayores) nuevas reglas del juego y nuevas estructuras más abiertas y flexibles, en las que las personas estemos en el centro y decidamos juntas qué somos, qué necesidades resolvemos... sin sumisión a una empresa, una institución (familia, grupo, ciudad, estado) u otras personas.

Me quedo con madres. Bueno, mejor, me quedo con personas que cuidan y sostienen vidas; más que con jefas (pocas) o jefes, de la institución u organización que sea, que actúan con valores y principios excluyentes, que ordenan eliminar personas (literalmente o echándolas de la plantilla de su maquinaria productiva porque son costosas, molestan o no rinden lo suficiente) y que recortan derechos y reconocimientos laborales y sociales, porque, según listísimos organismos económicos, es lo que toca hacer para mantener el statu quo, el nivel de desarrollo y de productividad que mantenga el "bienestar"... Vamos, nuestro actual sistema neoliberal y consumista, al que no le interesa que usemos gafas para analizar, comprender y poder deconstruir el guión de esta película en la que consumimos y nos consumen con sutiles mecanismos de sumisión.

Así que, hoy en día, la insumisión sigue siendo fundamental para identificar y rechazar la dominación por la fuerza y por el consumo. Afortunadamente, sabemos (aunque hayamos olvidado o nos hayan hecho olvidar) que hay otras muchas maneras de (buen) vivir, de ser una, dos, o más... si conseguimos ser conscientes y llegamos a comprender qué es lo que queremos ser y construir juntas.