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domingo, 24 de enero de 2021

En busca de los grises en tiempos de polarización mediática

Confieso que últimamente no tengo ganas de entrar en Twitter. Y me he puesto a hacer ganchillo, a leer más,... Cada vez que entro en Twitter me encuentro gentes con tuits polarizantes y polarizados sobre diversidad de temas: 
  • Feminismos y personas trans 
  • Terrorismo de ETA 
  • Murales y partidos con ganas de "fascidiar" 
  • Mal uso de las vacunas COVID 
  • y un largo ♾ 
Hace unos días vi un fantástico reportaje sobre la polarización de los mensajes, que recomiendo, de El Cazador de Cerebros: ¿Por qué votamos lo que votamos?
A las personas nos aburren los datos, pero nos encantan los relatos (y cuanto más partidistas, mejor).

Titulares polarizantes:

  • Caso 1. Maddalen Iriarte: "que algo sea justo o injusto, depende del relato" [Titular de El Correo "sui generis" - Titular de Europa Press más cercano a sus palabras].
  • Caso 2. "El Estado español no es el más condenado por torturas en Estrasburgo". Y continúa: Ha señalado que «está por debajo de la media» y ha emplazado a la izquierda abertzale a decir que «matar estuvo mal» es un "titulaRelato", supuestamente dicho por Idoia Mendía [Artículo completo].

Análisis personal: 
  • Caso 1: Que algo sea justo o injusto, si no miramos los hechosdepende del relato" y del dinero o poder que tengas para poder conseguir una buena defensa ante la (in)Justicia.
  • Caso 2: Considerar menos grave que un Estado no sea el más condenado por torturas, que esté por debajo de la media...  me parece una barbaridad.
Los hechos y los datos, así resumidos en un breve relato, es que por los temas anteriores y por muchos más hay personas que son asesinadas, torturadas, maltratadas, que pierden su dignidad y sus derechos. 

Cualquier violación de derechos humanos, por parte de un Estado, de un grupo terrorista, de una persona agresora, me parece condenable, que no debería haberse producido, que debe ser condenado y que deberían ponerse medios para que no volviera a repetirse. 

Pero seguimos, diariamente, construyendo relatos con sangre, muerte, destrucción, terror y odio en televisión, plataformas digitales, redes sociales. ¡Es lo que vende! Es por lo que, según parece, hay bastantes personas dispuestas a hacer clic y dedicar su tiempo a leer, oir, ver. ¡Qué enferma está la sociedad! 

Imagino un mundo donde los seres humanos inviertamos nuestra energía en encontrar respuestas a necesidades y a problemas complejos, no a meter el dedo en el ojo ajeno o, en relato bíblico, que seamos capaces de ver la viga de nuestro ojo antes de denunciar la paja en el ojo ajeno. 

Frente a discursos y titulares reduccionistas que construyen relatos partidistas interesados de la HIStoria donde hay quienes ganan y quienes pierden, que nos llevan a polarizar nuestra mirada, abogo por hacer el esfuerzo de analizar los hechos y los datos con pensamiento crítico, siendo conscientes de la diversidad de intereses en juego, y de la necesidad de que todas las partes implicadas participen en la definición de las reglas del juego, y de propósitos comunes compartidos (gobernanza) donde se maximice el que todas las partes acepten lo pactado, todas las partes estén satisfechas con las decisiones y acciones puestas en marcha (gobernabilidad), y donde las pérdidas se repartan y no les toquen a las de siempre... 

Abogo por una HERstoria donde las mujeres que ocupan posiciones de influencia y de poder no repitan las formas hegemónicas de hacer y sean capaces de practicar la gobernanza para lograr la gobernabilidad en los lugares donde vivimos. Y donde los seres humanos seamos de la procedencia, edad, identidad, sexo, género, clase social, ideología, religión....que seamos, nos responsabilicemos de nuestros hechos, practiquemos la empatía, la compasión y la reconciliación para hacer posible la convivencia. De esta manera, es posible que evitemos la polarización, que nos divide y logra que sea más fácil vencernos y vendernos cualquier moto...

Nota final: Sobre los medios y quienes escribís sus titulares con intención polarizadora. Me dais mucho asco. Mi relato está fundamentado en datos cotidianos (= cada día leo un montón de titulares que son mierda y no tienen nada que ver con el contenido del artículo que se ha currado una persona periodista).


Pues nada, por salud mental, le daré más al ganchillo multicolor y con escala de grises y matices diversos, a la lectura y a los tuits de pájaros y flores.

Bodegón de ganchillos experimentales y hechos con fundamento por terceras



domingo, 15 de septiembre de 2019

Belchite... un viaje a la memoria para construir vidas en paz que merezcan la alegría vivirse

Deseo del pueblo de Belchite
La semana pasada hicimos la visita guiada al "pueblo viejo" de Belchite. Visita más que recomendada para (re)situarnos en el planeta Tierra que vivimos y tratar de reflexionar sobre lo inhumana que puede llegar a ser la raza a la que pertenecemos...

Nuestra guía, Isabel, nos contó la historia de un pueblo que tuvo la mala suerte de estar en la confluencia de la subida de las tropas nacionales-franquistas y a la bajada de las milicias republicanas... y durante 14 días y dos batallas cerca de 6000 personas fueron asesinadas por personas a las que se les dio órdenes de hacerlo en uno y otro bando, republicano y nacional.

Paseando por las calles de un pueblo precioso y lleno de vida en los años 20 y 30, con dos bandas de música de "izquierdas" y de "derechas"; con cine, sala de baile, tiendas, bares... me intentaba imaginar a mí en esa época, en ese lugar... Estoy convencida que si hubiera podido huir, me habría ido, como lo hacen a diario miles de personas en el mundo, huyendo de guerras provocadas desde despachos, con el propósito de hacer negocio destruyendo y reconstruyendo esos lugares en los que las personas no cuentan para nada: somos "daños colaterales".

Y recordaba la canción de Rozalén en la que habla de Justo, un familiar que no volvió. Tantos millones de personas que no vuelven. Isabel nos contó la historia de una niña a la que dispararon y su padre y su hermano dejaron atrás porque pensaban que había muerto y si paraban a recogerla, se jugaban la vida también ellos. La niña no estaba muerta. Escuchó a su padre decir que la dejaban atrás... Y ella salió adelante, soldados republicanos (diablos enemigos) le cuidaron.


Es increíble cómo en el tablero de ajedrez de la guerra, las personas pierden la empatía, la humanidad, la idea de justicia: "no es justo arrebatar la vida de nadie ni ejercer violencia sobre nadie, en todo caso, defensa legítima". Es increíble cómo hay personas que piensan que tienen mucho más que perder si no mueven ficha; y que tienen mucho que ganar si van con los ganadores... quizás una casa en un lugar privilegiado del nuevo Belchite por haber servido al régimen... Indigestión al pensar en ello.

Recorrí "el pueblo Viejo" con un nudo en el estómago. Un pueblo que Franco prohibió rehabilitar para mostrar al mundo la barbarie "republicana". ¿¿Perdona?? En Belchite republicanos con sus milicias y nacionales con bombas asesinaron a 6000 personas y destrozaron la vida de muchas familias...

Isabel a lo largo de la visita nos habló de varias casas, ahora solo recuerdo la casa de Domi. Lo que sí recuerdo es que los nombres de las casas que nos dijo, eran nombres de mujeres. Y ello me llevó mentalmente al mural de Vitoria-Gasteiz titulado "La Luz de la Esperanza"; a la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; y me hizo recordar también a las mujeres protagonistas del libro "Los olivos de Belchite" de Elena Moya (Soledad, maestra en el periodo republicano; y Basilisa, la abuela de la protagonista, María, que es de esas mujeres que ahora tienen 90-100 años y les ha tocado en la vida vivir de todo y están de vuelta de todo... mucho más abierta que su hija Conchita, madre de María, adoctrinada por el franquismo para ser una mujer como Dios manda).

Al final de la visita, emocionada, le comenté a Isabel que "el pueblo viejo" tenía que ser una joya arquitectónica, porque todavía lo era en ruinas; y que a ver si podía decirnos algún pueblo con características similares a Belchite para ir a verlo e imaginarlo en pie, si la barbarie inhumana no lo hubiese destruido. Un chico comentó que Mora de Rubielos podría ser un pueblo parecido y al final de nuestro tour, volvimos por allí.

Mora de Rubielos