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jueves, 16 de abril de 2020

Confinada, privilegiada e inspirada: ayer y hoy

Desde el comienzo de la cuarentena el 13 de marzo (en Alicante) hasta el 16 de abril (en Gasteiz) no he podido querido escribir nada en mi blog. Bueno, realmente, es el primer post que escribo en mi blog este año. Necesitaba digerir lo que he estado viviendo estas últimas semanas. He leído mucho, he escrito mails y telegrams, he hablado por teléfono y por videoconferencia. He pasado por las diversas fases de shock, no puede ser, esto es un montaje, sentir impotencia, aceptar la situación y tratar de ver posibilidades que esta ventana inoportuna nos ofrece para cambiar a nivel personal y colectivo.

Durante estos días, mis rutinas de persona privilegiada, que tiene una casa y recursos suficientes para permitirse el lujo de quedarse en casa sin tener que ir físicamente a trabajar, han sido sencillas: he intentado cuidarme:
  • físicamente: dormir bien, alimentarme bien, tomar el sol desde casa (no me gusta nada pero necesito vitamina D) y hacer algo de ejercicio (audios de Feldenkreis, en Instagram con Dina o por Internet); 
  • emocionalmente (intentando estar tranquila, no viendo la televisión, incorporando humor del bueno y risas conmigo misma, familia y amistades; viendo amanecer/atardecer, mirando al cielo; sembrando y experimentando en mis macetas con el subidón que me produce ver cómo salen unas calabazas, patatas, girasoles y algunas semillas más que ya no recuerdo qué son; editando biografías de mujeres en Wikipedia, descubriendo a sufragistas filipinas cañeras y a otras mujeres pioneras en distintos ámbitos, ¡que es un chute de energía!
También he trabajado virtualmente algo… y he aprovechado para leer mucho en papel, en pantalla y ver algunos cortos (El vendedor de Humo, Alternative Math…), alguna que otra película y documentales (HUMAN, Sé natural: Alice Guy Blaché, El Enigma Agustina, Las Sinsombrero…).

Ayer, 15 de abril, fue el día más intenso, hasta el momento, de este tiempo en el que tengo el privilegio de vivir confinada y clausurada entre las paredes de mi casa.

Desde la mañana, el día prometía. Risas con la señorita De la Torre ante el mensaje inspirador del día de Myriam Artola. Subidón con la propuesta de Celia Heras de organizar un nuevo encuentro de saberes y sabores cuando podamos salir.

Primer día que decidía ser “subversiva” e ir más allá de las tiendas de barrio de mi calle para aventurarme a ir a un supermercado a por productos de primera necesidad (para una persona privilegiada occidental).

Primer día que contemplaba el cielo en 360º, las flores de los árboles, las plantas exuberantes del camino. El olor de las lilas me teletransportó a la huerta de mi abuela.

Primer día que sentía la presión de mantener la distancia de seguridad en un super, en el que todo el mundo, menos yo, iba con mascarilla. Me quedé con el mensaje de lavar bien las manos, evitar el contacto con boca, nariz, ojos… y dejar el material de protección para personas sanitarias y gente que realmente lo necesita. Y en ello sigo hasta que me obliguen a lo contrario.

Primer día de conversación cara a cara con una persona que ha perdido a su pareja estos días, que ha sentido que ha muerto de pena y de tristeza al no ver a su familia en la residencia durante más de dos semanas. Que no se ha ido en paz de este mundo al no saber por qué no iban a visitarla... ¡Qué duro! ¡Qué inhumano!

Primer día de conversación de más de una hora con una persona recién jubilada que ha trabajado toda su vida en la sanidad pública… que estaba bastante impactada con todo lo que está pasando, con la falta de previsión, con la falta de información veraz, concreta, efectiva… frente a mensajes contradictorios, bulos, ruido mediático… que generan schock, incertidumbre, cabreo, desasosiego, intranquilidad…

Y primer día que sacaba dinero con un plástico de una máquina, privilegiada de mí, y meto la gamba en el super al enseñar una tarjeta de puntos de la competencia. Creo que fue el momento cómico de la mañana con las risas de la cajera y de la vigilante de seguridad, quien, muy amable, me ayudó a organizar mi compra lo antes posible para dejar sitio a la siguiente de la cola (a 2m de distancia). Les di las gracias y les dije que llevaba un mes sin salir de mi barrio y que, además, los super me estresan y prefiero comprar en el pequeño comercio…

Paro. Respiro… y regreso a mi barrio actual, del barrio de toda la vida donde vivo estas primeras veces...

A las 14:00, uno de los regalos más bonitos de estos días confinados: conocer a Manana, gracias a Andone. Una mujer con 80 años que sigue dando clases de piano y estos días se cita con su alumnado por videoconferencia. Conocer personas así, me pone, me da vidilla, me muestra que hay infinitas maneras de ser y de hacer las cosas!!

Por la tarde, otro auto-regalo: emocionarme mientras terminaba de montar un vídeo para el cumpleaños de alguien muy especial en mi vida en los últimos años. Yo la llamo “mi madre de elección”. Hay personas que nos vienen por defecto. Hay otras, que las elegimos. Todas son importantes en nuestra vida. Me cuesta llorar. Me cuesta emocionarme. Ayer, recordar momentos, viajes, risas con mi gran familia (la de sangre y la elegida) lo consiguió.

Y el que yo pensaba que sería el último regalo del día, fue ver a mi hermana de elección. Me encantó. La vi radiante. No creo que nunca las pantallas ni la realidad virtual superen a la realidad 3D en presencia cara a cara. Ayer, con ella, el lenguaje de las miradas no me bastaba. Y, esto no se puede decir, pero nos besamos, abrazamos y achuchamos de estrangis, yo por miedo a que alguna persona balconazi nos delatara o por miedo a que nos multaran, no por temor a pillar un virus. Ella, sin miedo a la multa porque no estaba poniendo en peligro a nadie. Fue, hasta el momento, uno de los mayores placeres del confinamiento! Sé que el distanciamiento social es necesario para evitar la propagación multiplicadora del virus, al menos, eso nos están contando y yo (aún) me lo sigo creyendo... Pero hace unos días me recordaban que cuando apareció el SIDA, al principio la gente no se acercaba a otras personas por miedo a contagiarse y estas personas vivieron estigmatizadas muchos años hasta que el tema se fue aclarando y se fue facilitando información clara y precisa, que creo que nos sigue faltando con el COVID-19 (lo siento, me niego a llamar a UN virus en femenino como dicen la OMS y la RAEncia refiriéndose a LA enfermedad). 

Antes o después, vamos a morir. Quizás resulte muy bestia lo que voy a decir, en un momento en el que han fallecido tantas personas por la pandemia COVID-19, pero, si pudiera elegir, preferiría morir tras haberme llenado y manchado de abrazos y de besos impregnados del virus del amor, del cariño, y de la humanidad, que vivir púlcramente protegida para no contaminarme con el miedo, la incertidumbre y el temor constante a contagiarme. Nunca sabremos cuántas personas están muriendo de tristeza, pena, soledad por no poder tener compañía… 
Mi pronóstico hasta el momento: 
  • Pulcritud 1 - 0 Cariño 
  • Protocolos 1 - 0 Humanidad

Y como comenzó mi día de ayer, voy acabando. 
Estoy hasta el TOTO:
  • De políticxs que hablan de guerra, toman decisiones militarizantes, no son capaces de ir todxs a UNA (hacer POLÍTICA, en lugar de partidismo) para dar respuestas ágiles, creativas, resolutivas a esta emergencia sanitaria y, yendo más al origen del problema, de emergencia climática. Generan más problemas que respuestas, nos mantienen en la incertidumbre. Así NO! No tiene ningún sentido, a menos que estén representando papeles impuestos por las siguientes de la lista (que no pagan, ni de lejos, los impuestos que debieran…)
  • De las grandes empresas y de las del IBEX, la banca, las empresas de recursos públicos privatizados y de las grandes fortunas familiares que, desde el desarrollismo franquista, se lucran caiga quien caiga
  • De medios de comunicación carroñeros e irresponsables que en lugar de difundir información precisa, útil, esperanzadora… infunden miedo e incertidumbre con informaciones contradictorias
  • De personas que usan recursos que no necesitan, quizás no sepan ponerlos ni quitárselos con seguridad pero sí saben tirarlos al suelo. Véase, en este contexto, guantes y mascarillas.


Pido PERDÓN A: 
  • Las personas a las que no les llegan los recursos necesarios para vivir con dignidad por el egoísmo de quienes vivimos con privilegios y la ausente justicia social redistributiva
  • Las personas que se están sintiendo solas, abandonadas, ninguneadas, utilizadas
  • Las personas que se han ido de este mundo sin poder despedirse de su familia
  • Las personas que han perdido a seres queridos y no han podido despedirse como hubieran deseado. Un acto de reparación social es más que necesario.

BRAVO, GRACIAS y UN RECONOCIMIENTO A:
  • Todas las niñas y niños que están en casa sin poder salir (esta parte iría en "PERDÓN") por enseñar muchas lecciones a las personas adultas con las que vivís. Quizás, una de las más importantes, que estar tiempo y sentirse queridas y seguras, es lo más valioso (pista para reorganizar escala de prioridad€s consumistas adultas)
  • Todas las personas que están cuidándose para cuidar a las demás
  • Todas las personas que nos cuidan: produciendo alimentos de la tierra, transportándolos, vendiéndolos en mercados, a domicilio, a las personas que trabajan en los supermercados (¡menuda paciencia estos días!), a las que nos cuidan en los centros de salud y hospitales
  • Todas las personas que han puesto en marcha y participan en iniciativas sociocomunitarias que están surgiendo para dar respuesta vecinal y ciudadana a las necesidades que se presentan: desde materiales, hasta de acompañamiento y de cuidados
  • Y un reconocimiento más que necesario a las madres, abuelas, tías, primas… que nos han cuidado y nos siguen cuidando (por obligación del patriarcado, más que por “amor” o por deseo propio). Ojalá los cuidados se valoricen, socialicen, comunitaricen, redistribuyan entre todas las personas que habitamos los hogares, primero, por justicia, porque no es justo que las tareas de la casa no se compartan. Y segundo, porque ser una persona “inútil funcional” en la vida es muy triste... Parte del currículo educativo de este confinamiento podría haber ido por ahí, por aprender a ser personas autónomas en el cuidado personal y corresponsables en el hogar… Lo lanzo como propuesta curricular para futuros confinamientos de emergencias climáticas que estén por llegar... 
  • Y otro reconocimiento a las trabajadoras en los hogares que hacen labores esenciales para la vida de las personas que viven en ellos, arriesgando sus vidas y en unas condiciones laborales injustas
Mensaje en una de las torres de Salburua. ¡Gracias por cuidarte/nos!

Crisis en griego y en latín significa cambio. Desde luego, lo que estamos viviendo puede ser una oportunidad para cambiar, tanto a nivel personal, como colectivo. Y cambiaremos, ¡vaya si cambiaremos! Lo hacemos a diario para adaptarnos y para superar dificultades. Otra cuestión es si el cambio será para redistribuir mucho mejor que hasta ahora las ganancias y las pérdidas (económicas, pero no solo, también las emocionales y vivenciales que dan VALOR a la vida, como por ejemplo, conectarnos con personas con merecen la alegría, o, LOS CUIDADOS, esos que nos sostienen cada día, sin darnos cuenta cuando tenemos salud o tenemos cerca personas duendæs que hacen que todo funcione...).

Y, ¡se me olvidaba! 
Antes de apagar las pantallas y de cerrar los ojos, el día de ayer terminaba con este texto >>> 
que a su vez, me llevó a un artículo, que me pareció otro gran regalo, más en los tiempos que vivimos: Reflexiones sobre vivir y morir, de Elisabeth Kubler Ross. Interesante tenerlas en cuenta...

Todo cambiaTodo fluye. Carpe diem!

Gracias a las BELLAS personas subversivas, que, desde los márgenes, al límite de "lo legal" (que no suele ser lo más justo), hackean sistemas mentales y organizativos, nos muestran que hay muchas luces entre las sombras, y nos inspiran para lograr nuestros sueños, con su ejemplo de vida.


domingo, 24 de diciembre de 2017

Microcuento de Navidad

Fuente: Mentxu Ramilo Araujo
Silvio paseaba por las calles de su ciudad. El frío y el aire gélido se colaban por sus ropas. Los días de fin de año siempre le invitaban a hacer balance y a recordar lo vivido: las personas que habían llegado a su vida, las que se había ido de ella… las que estaban pero era como si no estuvieran…

Le entristecía ver por las calles gentes sin casa habiendoen la ciudad tantas casas sin gente. Le entristecía ver las calles tan iluminadas derrochando energía y contaminando el ambiente. No podía creer cómo la gente era capaz de gastar tanto dinero en regalos y productos innecesarios mientras tanta gente lo pasaba mal durante todo el año para sobrevivir con dignidad.

Y pensaba que era muy afortunado por haber nacido en una familia con recursos, en un entorno favorable donde tenía todo lo que necesitaba y podía dedicarse a sus pasiones: la música, la escritura, la ciencia, la astronomía, la naturaleza…

Se llamaba Silvio porque su madre y su padre se conocieron en una fiesta mientras sonaba “Canción de Navidad” de Silvio Rodríguez. Pero Silvio era consciente que la infancia de su tocayo, en condiciones de pobreza, poco tuvo que ver con la suya, rodeado de atenciones y abundancia. Aunque se preguntaba si quizás Rodríguez no habría tenido más cariño, besos, abrazos, tiempo con su familia.

La familia de Silvio estaba muy ocupada trabajando para tener más dinero, para comprar más cosas, para aspirar a ser más felices… pero no tiempo para estar con él. A Silvio le cuidaba Alma, quien le escuchaba, le acompañaba, le enseñaba a soñar y a construir su vida conociendo sus fortalezas, debilidades, emociones y límites.

Silvio rompió con esa correlación “tanto tienes, tanto vales”. Quizás se lo podía permitir... Deseaba que cada día de su vida mereciera la alegría ser vivida. Pensaba que el tiempo de su vida era demasiado valioso para perderlo en actividades que no llenasen su alma, eso se lo escuchaba decir a Alma. El tiempo, su tiempo, es vida. Lo de “el tiempo es oro” (a parte de un programa de televisión de la era pre-Internet en el que concursantes encontraban las respuestas en enciclopedias), es una de tantas falsas creencias que nos intentan colar una y otra vez.

Llegó a su parque favorito de la ciudad donde la iluminación es mínima y es posible contemplar el firmamento. Le relajaba mirar al cielo, ver las estrellas y la luna. Mientras respiraba profundamente, cerró los ojos y deseó con toda su esencia conectarse con todas las personas y seres del universo que aspiramos a vivir en paz, armonía y justicia social… por FIN!

"La sabiduría, es el arte de vivir"
"Para vivir y ser lo que queramos ser, necesitamos libertad de pensamiento
(José Luis Sampedro)

martes, 8 de marzo de 2016

Tejiendo redes para la igualdad y la justicia social el #8M y a diario

Fuente: Coordinadora de ONGD de Euskadi
Desde el origen de los tiempos, las mujeres participamos en múltiples redes: redes asociativas, redes de trabajo; redes de investigación, redes de sororidad y de apoyo mutuo, redes de protección y de autocuidado (LAGARDE, 2009; FREIXAS, 2013). 

Me encanta jugar con las palabras. Tras leer a CASTELLS, 2005, uno de los autores de referencia, sobre la “Sociedad Red” la duda que me surgió es que no es lo mismo que la sociedad, las personas, o las administraciones públicas estén en la red, o en las redes (físicas y/o virtuales), que la sociedad, las personas, las organizaciones estén en red: conectada, generando sinergias, aprovechando la inteligencia colectiva para crear valor y dar respuesta a las necesidades (RAMILO, 2012). Estamos en las redes y formamos redes de... pero, sin embargo, el trabajo en red no está tan extendido. Las brechas siguen existiendo en el acceso y uso con sentido de Internet y de las tecnologías sociales. 

Tejiendo redes en Internet
Le hemos preguntado a Google [29/02/2016] por las mujeres en red que hay en la red de Internet y nos mostraba 316.000 resultados de páginas web con esta descripción. Y sobre “redes de mujeres", 313.000 resultados.  La pregunta que nos hacemos y dejamos para la reflexión es, ¿cuántas de estas redes de mujeres usan herramientas que les permitan trabajan y hacer activismo en red?. Desde grupos en WhatsApp / Telegram a usar listas de correo electrónico, espacios de trabajo colaborativo como blogs, wikis, espacios de trabajo en la nube como Google Drive... Cualquier herramienta es válida siempre que contribuya con la causa para la que quiera utilizarse con un grupo de personas.

Redes en Euskadi 
Mi amiga Eva Martínez me dice que hablar de feminismos, siempre es hablar de redes. Que hay muchísimas redes de mujeres, pero no necesariamente se mueven en Internet, o si lo hacen no es eso lo que más les caracterice. Que aunque no se denominen "redes" son mujeres que han ido tejiendo redes de confianza, de apoyo y de lucha solidaria, que han creado coordinadoras, plataformas, asambleas... y han movido y siguen moviendo montañas y erosionando rocas mentales ancladas en privilegios para la mitad de la población. Como experiencia en concreto me destaca los primeros trabajo "en red" de técnicas de igualdad. Ahora hay muchas experiencias, pero la primera fue la de las Escuelas para el Empoderamiento de Bizkaia, Una red que trasciende a lo institucional, ya que tiene en su origen y funcionamiento diario mucho de activismo y trabajo de base social feminista. En este enlace tenéis referencias a Escuelas para el Empoderamiento en Euskadi. Y aquí, el artículo en Wikipedia sobre Escuelas para el Empoderamiento en Euskadi.

En Álava conozco la experiencia de la Red de Mujeres del Medio Rural de Álava, con una importante trayectoria, reconocida en 2015 con el premio Emakunde. Mujeres que llevan más de 20 años desde asociaciones en el medio rural, reivindicando servicios y derechos para las mujeres y las gentes que viven en el entorno rural.

En Gipuzkoa destacaría el espacio Gunea, a nivel "de la provincia" (como dice la gente de Donostia :) y la Casa de las Mujeres de Donostia, como espacio de encuentro autogestionado donde se organizan, proponen y desarrollan inmumerables actividades y proyectos para la igualdad.

Movilizaciones en red
La Marcha Mundial de las Mujeres es un movimiento mundial de acciones feministas que reúne grupos de mujeres y organizaciones que actúan para eliminar las causas que originan la pobreza y la violencia contra las mujeres. Desde el año 2000 ha movilizado a través de acciones internacionales, nacionales y regionales, a centenares de mujeres en torno a la lucha por la justicia económica, el cambio político y social y los derechos reproductivos de las mujeres, incluyendo la despenalización del aborto (Fuente: Wikipedia). 

El Tren de la Libertad y la Marcha Estatal contra las violencias machistas han sido dos acontecimientos/procesos que hemos vivido en España en los últimos años, protagonizados por mujeres que se han movilizado y han movilizado a mujeres y a hombres feministas (o sin denominarse así, pero siéndolo en la práctica, ya que aspiran a la igualdad y la equidad entre las personas).


La siguiente tabla recoge algunos datos que nos permiten conocer y comparar ambos casos:
Origen en:
Tertulia Feminista Les Comadres y Mujeres por la Igualdad de Barredos en Pola de Laviana (Asturias)
Coordinadora Feminista de Valencia
Propósito
Evitar la reforma de la ley del aborto (Ley Gallardón)
Concreto
Preciso
Exigir que la lucha contra las violencias machistas sea una Cuestión de Estado.
Gestación Acción (Duración)
1/02/2014
(37 días)
7Nov 2015
(11 meses…)
Rasgos organizativos
Mayor espontaneidad
Difusión viral
parte de un único grupo
un manifiesto único elaborado por una sola persona (Alicia Miyares)
Numerosos encuentros, reuniones preparatorias para definir contenidos, lemas, declaraciones
Uso de herramientas de trabajo en red
Distintas corrientes, visiones, planteamientos
Dificultades para consensuar lemas compartidos
Apropiación por parte de partidos políticos y sindicatos
Datos de participación:
En la red Internet
Sin una presencia en Internet ni en redes planificada
Con presencia en Internet y en redes planificada
Colaboración de numerosas personas para generar contenidos en lenguas del Estado
Difusión
Documental colectivo de sesenta mujeres cineastas: El Tren de la Libertad
Facebook (5304)
hashtags
Sin planificación
Valoración
Rapidez en la convocatoria y ejecución
Frescura
Espontaneidad
Subidón.
Juntas podemos.
Sororidad
Movilización espectacular en las calles de Madrid.
Excesivo afán de protagonismo.
Tentaciones por convertir una acción de la sociedad civil y de los movimientos feministas en un instrumento partidista

Fuente: eldiario.es
Mi amiga Celia Heras me comparte algunas reflexiones tras la práctica vivencial en ambos procesos:
  • Mientras que el Tren de la libertad partió de un único grupo, el 7N se gestó en Facebook a través de la indignación de las mujeres que estábamos enredadas, y si bien la idea brotó de Macu Gimeno, un buen número de mujeres se unió en el mismo acto, y se propuso quedar en Madrid como territorio central.
  • Mientras el manifiesto del Tren de la Libertad fue un único elaborado por una sola persona (Alicia Miyares)... el manifiesto del 7N se trabajó en documento abierto y participativo y se terminó de consensuar en una asamblea.
  • El esfuerzo por unir, consensuar y lograr objetivos fue mucho más dificultoso que la marcha del tren de la libertad, cuya participación fue espontánea sobre algo hecho. El 7N se tuvo que hacer y crear desde la red cohesionando y conexionando quehaceres e ideologías de las distintas maneras y miradas violetas que se nutre el feminismo.
  • Ambas manifestaciones fueron ilusionantes, pero el 7N lleva un esfuerzo añadido: el de intentar que eso que ha unido a distintas mujeres de distintos territorios peninsulares e insulares siga creciendo y dando sus frutos al movimiento.
  • El tren tuvo una estación de inicio y de final y fue un viaje alucinante, pero El 7N continúa su viaje.
  • Junto con la preparación de la manifestación también se elaboraron mociones que se llevaron a los ayuntamientos apoyando institucionalmente la marcha y haciendo suyos cada punto del manifiesto. El listado de esas mociones se puede ver en la web. Cada territorio tiene ahora la misión de seguir de cerca si ese apoyo institucional continúa vigente y no sólo era la oportunidad política del momento. Queda mucho por hacer porque nos siguen asesinando. "Solas podemos pero juntas somos más fuertes" así nos enREDamos y así continuamos en una sola voz.
Propuestas para el trabajo en red:
  • Combinar la frescura, espontaneidad, buen rollo de “El tren de la Libertad”, con el talento, habilidades y capacidades teóricas y prácticas de trabajo en red disponibles en “La Marcha”.
  • Centrar la acción en el propósito compartido
  • Hacer el esfuerzo de acercarnos a lo que nos une. En palabras de Marcela LAGARDE (2009: 127) acordar de manera limitada y puntual algunas cosas con cada vez más mujeres. Sumar y crear vínculos. Asumir que cada una es un eslabón de encuentro con muchas otras.
  • Tener presente ese dicho que dice que “el valor/fuerza de una cadena, es el valor/fuerza de su eslabón más débil”. Y tener presente la diversidad y los ritmos diferentes es clave para garantizar la igualdad de oportunidad y avanzar en la equidad y la justicia social.
  • Poner en valor las ideas, dejar de lado los protagonismos personales
  • Aprovechar y utilizar herramientas de trabajo en red para evitar reuniones con debates poco o nada enriquecedores que generan/enquistan problemas personales
  • El trabajo en red facilita la generación de ideas y propuestas
  • Lo que importa son las ideas, no la relevancia/status/prestigio de las personas que las proponen.
  • Todas las ideas suman, aportan, sirven para cuestionar. Y cuando se recogen en un plano de igualdad, es más fácil trabajar sobre ellas, que cuando se argumentan y defienden de manera oral: habrá personas hábiles en la retórica, que con la misma idea hacen un discurso de 10 minutos. Y habrá personas que por timidez u otras razones, tienen brillantes ideas que se quedan en su cabeza o en círculos pequeños de confianza.
  • Por ejemplo, un formulario para recopilar ideas puede ser más productivo que una reunión de 5 horas. Tras recoger ideas en ese formulario, podemos agruparlas y hacer una reunión virtual y/o presencial para priorizarlas y asignar personas responsables de su ejecución, recursos materiales necesarios y plazos.
  • Superar estereotipos de que la tecnología es difícil: Aprendemos observando, haciendo con otras y de manera autodidacta. Y aprendemos aún más cuando tenemos que enseñar a otras personas a hacer algo. Aprendemos a diario, constantemente. Solo necesitamos un motivo para centrar nuestra atención en algo nuevo y desconocido. Existen numerosos proyectos e iniciativa para superar la brecha de género en el acceso, uso con sentido y producción de tecnología. Entre ellas, destacamos la labor de Mujeres en Red (vía Montserrat Boix) el proyecto Código Lela (vía DonesTech), Editatones para visibilizar a mujeres (vía Wikipedia [1], [2], [3]), publicaciones como Pikara Magazine, el blog/proyecto colaborativo DoceMiradas y un larguísimo etc.
Que este 8 de marzo nos sirva para cargar las pilas junto con otras mujeres y hombres que tratamos de vivir en lo privado, en lo social, en lo político y en lo económico en clave de igualdad y de mayor justicia social para todas las niñas, mujeres, madres, abuelas y para todas las personas del mundo.
Acuarelas solidarias de JuanRa Etxebarria

domingo, 14 de febrero de 2016

De los mercados a los cuidados

Me encanta recorrer los mercados de fruta, de verdura, de productos ecológicos y artesanos de las ciudades y de los pueblos. Gentes que producen y/o comercializan, que aman la tierra y la cuidan, cada vez con más dificultades, trabas, requerimiento, permisos...

Últimamente veo remodelaciones de diseño en mercados, con firmas y cadenas de comercios que operan en distintas ciudades/países y que se han especializado en "franquiciar" servicios que antes ofrecían personas del pueblo, del barrio. Parece que ahora los mercados están de moda y mi sensación es que ahora están al alcance de quienes tienen dinero, generándose nuevas brechas sociales.

La gente sin recursos come comida industrial empaquetada y plastificada por empresas multinacionales, frutas y verduras perfectas que no saben a nada y que han viajado miles de kilómetros en cámaras frigoríficas; alimentos comprados en establecimientos comerciales y supermercados de empresas multinacionales con parking gigante, horario amplio e iluminación artificial que hace que todo brille y parezca perfecto. El personal que trabaja en estos establecimientos, desmotivado por falta de cuidados por parte de la dirección y que, a su vez, dedica lo justo a cuidar del "género".

Debo tener alguna deficiencia mental o visual. Pero no resisto en esos lugares más de 10 minutos. Me genera mucho stress ver tantos productos, tantas marcas, tantos colores...

Me encantaría:
  • que en mi ciudad/provincia las tierras de cultivo produjeran alimentos ecológicos para venderlos en mercados de verdad (de alimentos, no de diseño!). 
  • que hubiera una red de establecimientos (pequeño comercio, bares, cafeterías...) que compraran esa materia prima a menos de 20km del lugar de producción/consumo. 
  • que hubiera comedores (universidades, sociales, en empresas...) que sirvieran esos alimentos procesados de manera slow y con cariño. 
Creo que nuestra alimentación y calidad de vida mejoraría notablemente. ¿Cómo te suena? ¡A mí genial!

Sin embargo las tendencias y los acuerdos internacionales promocionados por los lobbies de las empresas multinacionales van por otro lado: barrer para ellas > lograr más beneficios como sea.

Los acuerdos del TTIP, de los que tan poco se habla, perfilan un futuro de dominación de multinacionales de la alimentación, la energía, las telecomunicaciones, las farmacéuticas a las que los gobiernos les dan/deben favores (y promesas de sillones y sueldazos).

El TTIP conlleva riesgos de pérdida de derechos laborales, limitación de los derechos de representación colectiva de las personas trabajadoras, riesgos de rebaja salarial y privatización de servicios públicos. Vamos, ¡lo que nos faltaba!


Anota en tu agenda: El 18 de abril salgamos a las calles, porque el TTIP es un tratado con unos acuerdos antidemocráticos que benefician a multinacionales y convierten a las personas en meras consumidoras, afectadas y sostenedoras de un sistema neoliberal de producción y de consumo que atenta contra la naturaleza.

Espero y deseo que en el ámbito local y cercano en el que vivo, se adopten medidas de protección, defensa, cuidado, aprovechamiento sostenible y ecológico de los recursos de nuestra madre naturaleza, y se ponga a las personas en el centro de la acción pública.