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jueves, 16 de abril de 2020

Confinada, privilegiada e inspirada: ayer y hoy

Desde el comienzo de la cuarentena el 13 de marzo (en Alicante) hasta el 16 de abril (en Gasteiz) no he podido querido escribir nada en mi blog. Bueno, realmente, es el primer post que escribo en mi blog este año. Necesitaba digerir lo que he estado viviendo estas últimas semanas. He leído mucho, he escrito mails y telegrams, he hablado por teléfono y por videoconferencia. He pasado por las diversas fases de shock, no puede ser, esto es un montaje, sentir impotencia, aceptar la situación y tratar de ver posibilidades que esta ventana inoportuna nos ofrece para cambiar a nivel personal y colectivo.

Durante estos días, mis rutinas de persona privilegiada, que tiene una casa y recursos suficientes para permitirse el lujo de quedarse en casa sin tener que ir físicamente a trabajar, han sido sencillas: he intentado cuidarme:
  • físicamente: dormir bien, alimentarme bien, tomar el sol desde casa (no me gusta nada pero necesito vitamina D) y hacer algo de ejercicio (audios de Feldenkreis, en Instagram con Dina o por Internet); 
  • emocionalmente (intentando estar tranquila, no viendo la televisión, incorporando humor del bueno y risas conmigo misma, familia y amistades; viendo amanecer/atardecer, mirando al cielo; sembrando y experimentando en mis macetas con el subidón que me produce ver cómo salen unas calabazas, patatas, girasoles y algunas semillas más que ya no recuerdo qué son; editando biografías de mujeres en Wikipedia, descubriendo a sufragistas filipinas cañeras y a otras mujeres pioneras en distintos ámbitos, ¡que es un chute de energía!
También he trabajado virtualmente algo… y he aprovechado para leer mucho en papel, en pantalla y ver algunos cortos (El vendedor de Humo, Alternative Math…), alguna que otra película y documentales (HUMAN, Sé natural: Alice Guy Blaché, El Enigma Agustina, Las Sinsombrero…).

Ayer, 15 de abril, fue el día más intenso, hasta el momento, de este tiempo en el que tengo el privilegio de vivir confinada y clausurada entre las paredes de mi casa.

Desde la mañana, el día prometía. Risas con la señorita De la Torre ante el mensaje inspirador del día de Myriam Artola. Subidón con la propuesta de Celia Heras de organizar un nuevo encuentro de saberes y sabores cuando podamos salir.

Primer día que decidía ser “subversiva” e ir más allá de las tiendas de barrio de mi calle para aventurarme a ir a un supermercado a por productos de primera necesidad (para una persona privilegiada occidental).

Primer día que contemplaba el cielo en 360º, las flores de los árboles, las plantas exuberantes del camino. El olor de las lilas me teletransportó a la huerta de mi abuela.

Primer día que sentía la presión de mantener la distancia de seguridad en un super, en el que todo el mundo, menos yo, iba con mascarilla. Me quedé con el mensaje de lavar bien las manos, evitar el contacto con boca, nariz, ojos… y dejar el material de protección para personas sanitarias y gente que realmente lo necesita. Y en ello sigo hasta que me obliguen a lo contrario.

Primer día de conversación cara a cara con una persona que ha perdido a su pareja estos días, que ha sentido que ha muerto de pena y de tristeza al no ver a su familia en la residencia durante más de dos semanas. Que no se ha ido en paz de este mundo al no saber por qué no iban a visitarla... ¡Qué duro! ¡Qué inhumano!

Primer día de conversación de más de una hora con una persona recién jubilada que ha trabajado toda su vida en la sanidad pública… que estaba bastante impactada con todo lo que está pasando, con la falta de previsión, con la falta de información veraz, concreta, efectiva… frente a mensajes contradictorios, bulos, ruido mediático… que generan schock, incertidumbre, cabreo, desasosiego, intranquilidad…

Y primer día que sacaba dinero con un plástico de una máquina, privilegiada de mí, y meto la gamba en el super al enseñar una tarjeta de puntos de la competencia. Creo que fue el momento cómico de la mañana con las risas de la cajera y de la vigilante de seguridad, quien, muy amable, me ayudó a organizar mi compra lo antes posible para dejar sitio a la siguiente de la cola (a 2m de distancia). Les di las gracias y les dije que llevaba un mes sin salir de mi barrio y que, además, los super me estresan y prefiero comprar en el pequeño comercio…

Paro. Respiro… y regreso a mi barrio actual, del barrio de toda la vida donde vivo estas primeras veces...

A las 14:00, uno de los regalos más bonitos de estos días confinados: conocer a Manana, gracias a Andone. Una mujer con 80 años que sigue dando clases de piano y estos días se cita con su alumnado por videoconferencia. Conocer personas así, me pone, me da vidilla, me muestra que hay infinitas maneras de ser y de hacer las cosas!!

Por la tarde, otro auto-regalo: emocionarme mientras terminaba de montar un vídeo para el cumpleaños de alguien muy especial en mi vida en los últimos años. Yo la llamo “mi madre de elección”. Hay personas que nos vienen por defecto. Hay otras, que las elegimos. Todas son importantes en nuestra vida. Me cuesta llorar. Me cuesta emocionarme. Ayer, recordar momentos, viajes, risas con mi gran familia (la de sangre y la elegida) lo consiguió.

Y el que yo pensaba que sería el último regalo del día, fue ver a mi hermana de elección. Me encantó. La vi radiante. No creo que nunca las pantallas ni la realidad virtual superen a la realidad 3D en presencia cara a cara. Ayer, con ella, el lenguaje de las miradas no me bastaba. Y, esto no se puede decir, pero nos besamos, abrazamos y achuchamos de estrangis, yo por miedo a que alguna persona balconazi nos delatara o por miedo a que nos multaran, no por temor a pillar un virus. Ella, sin miedo a la multa porque no estaba poniendo en peligro a nadie. Fue, hasta el momento, uno de los mayores placeres del confinamiento! Sé que el distanciamiento social es necesario para evitar la propagación multiplicadora del virus, al menos, eso nos están contando y yo (aún) me lo sigo creyendo... Pero hace unos días me recordaban que cuando apareció el SIDA, al principio la gente no se acercaba a otras personas por miedo a contagiarse y estas personas vivieron estigmatizadas muchos años hasta que el tema se fue aclarando y se fue facilitando información clara y precisa, que creo que nos sigue faltando con el COVID-19 (lo siento, me niego a llamar a UN virus en femenino como dicen la OMS y la RAEncia refiriéndose a LA enfermedad). 

Antes o después, vamos a morir. Quizás resulte muy bestia lo que voy a decir, en un momento en el que han fallecido tantas personas por la pandemia COVID-19, pero, si pudiera elegir, preferiría morir tras haberme llenado y manchado de abrazos y de besos impregnados del virus del amor, del cariño, y de la humanidad, que vivir púlcramente protegida para no contaminarme con el miedo, la incertidumbre y el temor constante a contagiarme. Nunca sabremos cuántas personas están muriendo de tristeza, pena, soledad por no poder tener compañía… 
Mi pronóstico hasta el momento: 
  • Pulcritud 1 - 0 Cariño 
  • Protocolos 1 - 0 Humanidad

Y como comenzó mi día de ayer, voy acabando. 
Estoy hasta el TOTO:
  • De políticxs que hablan de guerra, toman decisiones militarizantes, no son capaces de ir todxs a UNA (hacer POLÍTICA, en lugar de partidismo) para dar respuestas ágiles, creativas, resolutivas a esta emergencia sanitaria y, yendo más al origen del problema, de emergencia climática. Generan más problemas que respuestas, nos mantienen en la incertidumbre. Así NO! No tiene ningún sentido, a menos que estén representando papeles impuestos por las siguientes de la lista (que no pagan, ni de lejos, los impuestos que debieran…)
  • De las grandes empresas y de las del IBEX, la banca, las empresas de recursos públicos privatizados y de las grandes fortunas familiares que, desde el desarrollismo franquista, se lucran caiga quien caiga
  • De medios de comunicación carroñeros e irresponsables que en lugar de difundir información precisa, útil, esperanzadora… infunden miedo e incertidumbre con informaciones contradictorias
  • De personas que usan recursos que no necesitan, quizás no sepan ponerlos ni quitárselos con seguridad pero sí saben tirarlos al suelo. Véase, en este contexto, guantes y mascarillas.


Pido PERDÓN A: 
  • Las personas a las que no les llegan los recursos necesarios para vivir con dignidad por el egoísmo de quienes vivimos con privilegios y la ausente justicia social redistributiva
  • Las personas que se están sintiendo solas, abandonadas, ninguneadas, utilizadas
  • Las personas que se han ido de este mundo sin poder despedirse de su familia
  • Las personas que han perdido a seres queridos y no han podido despedirse como hubieran deseado. Un acto de reparación social es más que necesario.

BRAVO, GRACIAS y UN RECONOCIMIENTO A:
  • Todas las niñas y niños que están en casa sin poder salir (esta parte iría en "PERDÓN") por enseñar muchas lecciones a las personas adultas con las que vivís. Quizás, una de las más importantes, que estar tiempo y sentirse queridas y seguras, es lo más valioso (pista para reorganizar escala de prioridad€s consumistas adultas)
  • Todas las personas que están cuidándose para cuidar a las demás
  • Todas las personas que nos cuidan: produciendo alimentos de la tierra, transportándolos, vendiéndolos en mercados, a domicilio, a las personas que trabajan en los supermercados (¡menuda paciencia estos días!), a las que nos cuidan en los centros de salud y hospitales
  • Todas las personas que han puesto en marcha y participan en iniciativas sociocomunitarias que están surgiendo para dar respuesta vecinal y ciudadana a las necesidades que se presentan: desde materiales, hasta de acompañamiento y de cuidados
  • Y un reconocimiento más que necesario a las madres, abuelas, tías, primas… que nos han cuidado y nos siguen cuidando (por obligación del patriarcado, más que por “amor” o por deseo propio). Ojalá los cuidados se valoricen, socialicen, comunitaricen, redistribuyan entre todas las personas que habitamos los hogares, primero, por justicia, porque no es justo que las tareas de la casa no se compartan. Y segundo, porque ser una persona “inútil funcional” en la vida es muy triste... Parte del currículo educativo de este confinamiento podría haber ido por ahí, por aprender a ser personas autónomas en el cuidado personal y corresponsables en el hogar… Lo lanzo como propuesta curricular para futuros confinamientos de emergencias climáticas que estén por llegar... 
  • Y otro reconocimiento a las trabajadoras en los hogares que hacen labores esenciales para la vida de las personas que viven en ellos, arriesgando sus vidas y en unas condiciones laborales injustas
Mensaje en una de las torres de Salburua. ¡Gracias por cuidarte/nos!

Crisis en griego y en latín significa cambio. Desde luego, lo que estamos viviendo puede ser una oportunidad para cambiar, tanto a nivel personal, como colectivo. Y cambiaremos, ¡vaya si cambiaremos! Lo hacemos a diario para adaptarnos y para superar dificultades. Otra cuestión es si el cambio será para redistribuir mucho mejor que hasta ahora las ganancias y las pérdidas (económicas, pero no solo, también las emocionales y vivenciales que dan VALOR a la vida, como por ejemplo, conectarnos con personas con merecen la alegría, o, LOS CUIDADOS, esos que nos sostienen cada día, sin darnos cuenta cuando tenemos salud o tenemos cerca personas duendæs que hacen que todo funcione...).

Y, ¡se me olvidaba! 
Antes de apagar las pantallas y de cerrar los ojos, el día de ayer terminaba con este texto >>> 
que a su vez, me llevó a un artículo, que me pareció otro gran regalo, más en los tiempos que vivimos: Reflexiones sobre vivir y morir, de Elisabeth Kubler Ross. Interesante tenerlas en cuenta...

Todo cambiaTodo fluye. Carpe diem!

Gracias a las BELLAS personas subversivas, que, desde los márgenes, al límite de "lo legal" (que no suele ser lo más justo), hackean sistemas mentales y organizativos, nos muestran que hay muchas luces entre las sombras, y nos inspiran para lograr nuestros sueños, con su ejemplo de vida.


lunes, 11 de febrero de 2019

Y Penélope se cansó de abusar de su paciencia y se amó para siempre


El otro día hicimos una visita de lujo en Artium, con Oianko quien nos guió por algunas de las obras de la colección permanente, nos hizo reflexionar, reir, indignarnos, cuestionarnos y asombrarnos.

Ya a la salida, en una zona donde había tres piezas para que la ciudadanía dejemos nuestros comentarios e impresiones, me quedé clavada con la frase "Hasta cuándo, Penélope abusarás de tu paciencia".

Automáticamente me vino a la mente una frase que, en clase de latín en el insti, nos comentaron y a mí se me grabó: "Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?" Palabras de Cicerón (año 63 a. C.), en las catilinarias, discursos hacia Catilina, tras descubrir y evitar su golpe de Estado contra la República romana. 

"Hasta cuándo Catilina, abusarás de nuestra paciencia". Catilina abusa de la "paciencia" de un sistema y de otras personas para imponer su dictadura.

Penélope símbolo de la "fidelidad conyugal" (no he encontrado su versión masculina, hay que fastidiarse...). 20 años a que su marido regrese de la guerra de Troya. Mientras su marido regresa, varios hombres se instalan en su palacio y consumen sus bienes en banquetes... Ella, dice que aceptará un nuevo esposo cuando termine de tejer una pieza, que desteje por la noche. Tejiendo y destejiendo para evitar males mayores. Penélope abusa de sí misma no teniendo las riendas de su vida en sus manos, buscando una manera, dentro de un sistema opresor para sufrir lo menos posible, pero sin intención / deseo / conocimiento / recursos / medios / apoyo / acompañamiento para salir de esa situación de invasión de su casa, abuso, miedo, sumisión...

Tenemos demasiados Catilinas y demasiadas Penélopes. Tenemos poca paciencia para comprender por qué las personas nos comportamos como lo hacemos. Poco interés por conocer y canalizar nuestras emociones, algo esencial en nuestras vidas para (re)conocernos y aspirar a encontrarnos mejor con una misma, con las demás y con el mundo.

¡¡Basta ya de maltratarnos,
de abusar de nuestra paciencia!!
¡¡Se acabó ser masocas,
ser super mujeres de la vida!!

¡¡Amémonos, cuidémonos,
conozcamos nuestros deseos,
expresemos lo que sentimos!!

¡¡Respiremos, cantemos,
bailemos, soñemos, 
vivamos libres, amemos libres, 
seamos protagonistas
y construyamos alternativas!!

viernes, 5 de enero de 2018

De creencias, carrozas, magia e ilusiones

Bolo re(i)publicano portugués
Hace unos días, leía vía perfil de Twitter de la Biblioteca Nacional de España una noticia que decía que:
En el Evangelio de Mateo, el único texto bíblico que los cita, “se habla solo de unos ‘magos’, no se precisan sus nombres, ni que fuesen reyes ni tan siquiera que fuesen tres”, explica Javier Docampo, director del Departamento de Manuscritos, Incunables y Raros de la BNE.
Así que, puestas a reinventar y a reescribir la Historia, propongo:
Que la magia sea más diversa, divertida e inclusiva;
Que las magas y magos nos traigan ilusión para cambiar lo que no funciona en cada cual (creencias limitantes, estereotipos, miedos...), en nuestro entorno y en el mundo;.
Que los reinos y reinas, principados, ducados, condados, patriarcados y privilegios desaparezcan.
¡¡Que nazcan, florezcan y se extiendan las repúblicas* ecofeministas interdependientes!! ¡¡
Que seamos presidentas y presidentes de las repúblicas interdependientes de nuestras vidas!! 
* República: interés por los asuntos públicos, la gestión de los bienes comunes

"La Navidad, si significa algo, es ACOGIDA
Quien se ofende es porque quiere, no tiene base teológica"
Evaristo Villar (Teólogo) en ElDiario.es

PD: Increíble que en pleno siglo XXI, en una sociedad aparentemente occidental y evolucionada se cuestionen unas manifestaciones (Reyes Magos de Vallecas) por parte de otras manifestaciones y creencias que la razón no puede explicar y solo la fe puede con ellas (paloma + virgen = hijo de Dios, tres reyes, encuentro de la virgen del Pilar y el apostol Santiago, etc...)...
Mi carroza de República Ecofeminista

domingo, 24 de diciembre de 2017

Microcuento de Navidad

Fuente: Mentxu Ramilo Araujo
Silvio paseaba por las calles de su ciudad. El frío y el aire gélido se colaban por sus ropas. Los días de fin de año siempre le invitaban a hacer balance y a recordar lo vivido: las personas que habían llegado a su vida, las que se había ido de ella… las que estaban pero era como si no estuvieran…

Le entristecía ver por las calles gentes sin casa habiendoen la ciudad tantas casas sin gente. Le entristecía ver las calles tan iluminadas derrochando energía y contaminando el ambiente. No podía creer cómo la gente era capaz de gastar tanto dinero en regalos y productos innecesarios mientras tanta gente lo pasaba mal durante todo el año para sobrevivir con dignidad.

Y pensaba que era muy afortunado por haber nacido en una familia con recursos, en un entorno favorable donde tenía todo lo que necesitaba y podía dedicarse a sus pasiones: la música, la escritura, la ciencia, la astronomía, la naturaleza…

Se llamaba Silvio porque su madre y su padre se conocieron en una fiesta mientras sonaba “Canción de Navidad” de Silvio Rodríguez. Pero Silvio era consciente que la infancia de su tocayo, en condiciones de pobreza, poco tuvo que ver con la suya, rodeado de atenciones y abundancia. Aunque se preguntaba si quizás Rodríguez no habría tenido más cariño, besos, abrazos, tiempo con su familia.

La familia de Silvio estaba muy ocupada trabajando para tener más dinero, para comprar más cosas, para aspirar a ser más felices… pero no tiempo para estar con él. A Silvio le cuidaba Alma, quien le escuchaba, le acompañaba, le enseñaba a soñar y a construir su vida conociendo sus fortalezas, debilidades, emociones y límites.

Silvio rompió con esa correlación “tanto tienes, tanto vales”. Quizás se lo podía permitir... Deseaba que cada día de su vida mereciera la alegría ser vivida. Pensaba que el tiempo de su vida era demasiado valioso para perderlo en actividades que no llenasen su alma, eso se lo escuchaba decir a Alma. El tiempo, su tiempo, es vida. Lo de “el tiempo es oro” (a parte de un programa de televisión de la era pre-Internet en el que concursantes encontraban las respuestas en enciclopedias), es una de tantas falsas creencias que nos intentan colar una y otra vez.

Llegó a su parque favorito de la ciudad donde la iluminación es mínima y es posible contemplar el firmamento. Le relajaba mirar al cielo, ver las estrellas y la luna. Mientras respiraba profundamente, cerró los ojos y deseó con toda su esencia conectarse con todas las personas y seres del universo que aspiramos a vivir en paz, armonía y justicia social… por FIN!

"La sabiduría, es el arte de vivir"
"Para vivir y ser lo que queramos ser, necesitamos libertad de pensamiento
(José Luis Sampedro)

domingo, 26 de octubre de 2014

"Participación en tecnologías sociales con perspectiva de género" en #EBE2014

Fue un placer compartir la mañana de ayer con la gente que nos encontramos en #EBEuskadi 2014. Allí estaban dándolo todo un montón de personas para que todo marchara bien. Me encantó el detalle de la fruta antes de la última mesa de la jornada. Y fue genial desvirtualizar a Mikel Agirregabiria y reencontrarme con Ruth Sala, Esti Cáceres, Ana Vitorica y Lorena Fernández ;)

Ayer en #EBEuskadi 2014 reviví flashes de mi época como vocal de sociedad en la Asociación Internet&Euskadi, allá por el 2004 cuando los smarthphones y las redes sociales no estaban de moda.

Por aquel entonces, como le comentaba a Esti Cáceres [Vídeo | Presentación], trabajaba la metodología para mi tesis doctoral que era el análisis de redes sociales (social network analysis) y las redes de políticas públicas (policy networks).

La tecnología avanza de una manera increíble. Las mentes de las personas (de algunas más que otras) van a velocidad de vértigo (otras están en stand by)... pero... seguimos percibiendo brechas tecnológicas, aunque los datos del INE como nos comentaba Ana Vitorica [Vídeo] parece que dicen que estadísticamente hablando no hay diferencias en el acceso a Internet entre mujeres y hombres en Euskadi, pequeña y avanzada región del norte de Europa y de ámbito occidental en la que desde 1999 se han puesto en marcha iniciativas para acceder y usar las TIC en planes de promoción de la Sociedad de la InformaciónEuskadi 2000Tres, PESI 2002-2005, PESI 2010, que analicé en mi tesis doctoral y, posteriormente, la Agenda Digital de Euskadi 2015.

Pero las brechas más importantes, como nos presentó unas pinceladas Lorena Fernández [Vídeo], están en el uso con sentido de la tecnología y en la propia creación y desarrollo de tecnologías. Es fundamental que las mujeres participemos en crear contenidos en Internet y tecnologías, herramientas y productos que tengan en cuenta las miradas y necesidades de las mujeres y de las personas con necesidades diversas. Y para eso, como apuntaba Mikel Agirregabiria [Vídeo | Presentación], es clave seguir trabajando en romper estereotipos de género en las niñas y en lo niños; en las madres y en los padres... parece imposible, ¿no? Es cuestión de valores, de reconocimiento, de actitudes... tan difíciles de cambiar como el color del cielo... porque no interesa, claro. Hay personas que están cómodas con el modelo actual de desarrollo, dominación y sumisión de otras. ¿Para qué cambiar?

No creo que "cambiar" sea tan fácil. Pero sí creo que las posibilidades de cambio son mayores cuando se conocen alternativas. Y, afortunadamente EXISTEN ALTERNATIVAS. Existen tecnologías y contenidos puedan usarse, reutilizarse, compartirse, mejorarse y volver a ser utilizados por todas las personas. Existen personas que compartimos porque creemos que compartiendo nos enriquecemos (no en términos económicos) en saberes, experiencias, vivencias, emociones, humanidad...

No soy jurista. Y tengo una larga conversación pendiente con Ruth Sala [Vídeo]. Pero el sentido común me lleva a pensar que patentar los conocimientos, las semillas, las vacunas y comercializar con las vidas humanas es el súmmum del modelo BBVA (Blanco Burgués Varón Adulto) de desarrollo capitalista basado en el lucro y la dominación. Creo que ya hay alternativas y experiencias en marcha de Economía solidaria, colaborativa, social, del bien común, de los cuidados... que ponen el centro de atención en las necesidades reales de las personas y no en las aspiraciones de los mercados, entidades financieras y empresas TIC que han aprovechado el desarrollo tecnológico como nadie para agilizar el flujo de capitales, bienes y servicios; socializar el consumo de cacharrería tecnológica con fecha de caducidad (obsolescencia programada) fabricada en muy dudosas condiciones de ética y justicia social.

En fin, afortunadamente, vivimos en una ¿época de cambios? o en un ¿cambio de época? en la que no para de resonar la palabra crisis (de valores, de modelos, de referencias...). Y sí, digo afortunadamente porque... ¡¡¡¡queda tanto por cambiar, (re)pensar y (re)hacer!!!!

Muchas gracias a Josi Sierra por grabar mi intervención y a Mikel Agirregabiria por sus píldoras de vídeos. A Venan Llona por enriquecer las ponencias con sus tuits. A Mikel Llona por dedicarme sus largos en la piscina y venir a escucharme. A Julio Usandizaga  y al resto de personas de la Junta por confiar en mí. Un placer conocer a Marta Moreno, "ArarTIKa" de las personas asociadas en Internet Euskadi.

Y gracias al resto de personas que asistieron y compartieron su tiempo con nosotras. Seguimos tejiendo y compartiendo en las redes. Tenéis derecho a usar, reutilizar, mejorar y compartir lo que queráis sobre este blog. Doy por hecho que el reconocimiento y la cita lo hacemos. A mí desde siempre me han dicho en mi familia que "hay que compartir y ser agradecida"; me han dicho en la escuela y la universidad que "hay que citar y mencionar"; y en Internet: enlazar @mencionar, etc...

Si queréis, podéis ver mi "speech" politológico y tecno-social grabado por Josi, a continuación:

sábado, 19 de julio de 2014

Una queriendo ser y comprender...

La VERDAD y la OBJETIVIDAD no existen (aunque religiones, doctrinas políticas, económicas o medios de comunicación de masas han ido construyendo, a lo largo del tiempo, verdades que responden a intereses determinados).

No hace mucho, Virginia Imaz nos comentaba que en la vida se puede optar por: querer tener siempre la razón; o querer ser feliz... Y que, en general, no son compatibles.

Así que, personalmente intento escuchar, preguntar, tratar de comprender (aunque a veces sea muy complicado) las razones por las que determinadas personas piensan/actúan de determinada manera. Aunque, en general, es mejor invertir las energía en cuestiones más gratificantes... Quizá por eso para tantas personas sus mascotas sean sus más fieles amigas.

Me encanta la actitud de Sócrates, quien con su mayéutica y su ironía socrática "solo sé que no sé nada", daba en el clavo, hace casi 2500 años. Y es que no se puede saber nada con absoluta certeza, incluso en los casos en los que creemos estar seguras. A nuestro alrededor hay prejuicios (y estereotipos) con "verdades" sobre lo bueno/malo que se han ido construyendo por quienes tienen el poder (religioso, político, económico, mediático...) y quieren seguir teniéndolo.

Bajando un poco a tierra esta reflexión... voy a plasmar en mi blog algunas sensaciones que he vivido en los últimos meses desde que supe que la cantante israelí Noa actuaría en el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz veinte años después de su primera visita a la ciudad.

Me gusta Noa, su música, sus letras, su puesta en escena... La vi actuar en el WOMAD de Cáceres  hace unos pocos años, y me pareció una mujer con mucha energía y capacidad de conectar con las personas. No sé mucho de su vida, pero sí lo suficiente como para saber que es una persona comprometida con la paz y el diálogo en su tierra. Ni me imagino lo difícil que tiene que ser para personas con cierta relevancia (que se posicionan en contra de la línea oficial del poder/religión) hacer equilibrio/malabarismos entre lo que pueden/deben hacer/decir para tender puentes entre visiones enfrentadas e interesadas que hacen que el conflicto entre Israel (dominante) y Palestina (dominado) se mantenga a lo largo de tanto tiempo sin poner fin a tanto dolor, muerte, horror y terror.

Un grupo de artistas vascxs escribieron a Noa una carta abierta para pedirle que, con claridad, tomase una posición sobre tres cuestiones en favor del respeto a los Derechos Humanos, claves para la "supervivencia" del pueblo palestino, que con el paso del tiempo ha visto su población y su territorio arrasado por las incursiones/genocidio israelí: fin del régimen de Apartheid, fin de la ocupación y garantizar el derecho al retorno de lxs refugiadxs.

Noa, a su vez contestó con una carta en la que explicaba su posición. Pero su respuesta y explicaciones resultaron insuficientes, poco precisas y muy ambiguas para quienes apoyan la causa Palestina, y tienen un amplio conocimiento del conflicto (no sé si desde el terreno o desde la distancia). Por el casco viejo de Vitoria-Gasteiz había pancartas con una fotografía de Noa; juegos de palabras en euskera (voy con el pueblo palestino) y una frase "Yo no bailo al ritmo del Apartheid". Se organizó una Kalejira desde el centro de la ciudad hasta Mendizorrotza, lugar del concierto para denunciar el genocidio de Israel y reclamar una Palestina libre. Tras el concierto, se publicó una nueva respuesta a la carta abierta de Noa por parte del colectivo EH-Palestina Sarea, analizando varios de los párrafos de la carta de Noa y precisando con datos la falta de concreción y ambigüedad de las respuestas de la artista israelí. Lo que desconozco es si el colectivo decidió reunirse presencialmente con Noa durante su estancia en Vitoria-Gasteiz para poderse escucharse mutuamente, algo que ella proponía en su carta y que me pareció una gran oportunidad para poder mirar a la cara y comprender mejor.

¡¡Lo que la humanidad podríamos conseguir si nuestra creatividad, conocimientos y motivaciones se orientaran hacia construir juntas, a partir de lo que nos une (con importantes dosis de humildad)!! En lugar de destruir "verdades" para imponer con arrogancia y prepotencia otras "verdades" y continuar en el mismo modelo de quita-y-pon, destruyendo y reconstruyendo que tantos beneficios electorales, económicos, vocacionales, etc... aportan a una minoría (élite, casta, dominantes).

Fui al concierto de Noa. No vi disturbios en Mendizorrotza, ni caen bombas a 200 metros de mi casa, como sí sucede en el caso de Noa, sus compatriotas y las personas que viven en Palestina. Noa leyó un manifiesto para volver a dejar clara su postura (descafeinada y poco comprometida para quienes apoyan la causa Palestina). Para mí suficientes. Dichas desde el corazón. Y con una valentía y fuerza que ya quisiera yo para mí... Disfruté muchísimo con su voz, sus músicos acompañantes, su habilidad percusionista y su amable manera de explicar en spanglix cada canción. Miguel Poveda tuvo también unas palabras de reconocimiento para Noa. Y recordaba una frase que le había escuchado. Era algo así como que ojalá las madres del mundo pudieran dormir tranquilas por la noche porque sus hijas e hijos están bien.

Creo que nos iría mucho mejor como especie (humana) si, en lugar de (pre)juzgar y criticar sistemáticamente, hiciéramos el esfuerzo de interesarnos, informarnos y ponernos cada día, durante unos minutos, en la piel de una persona que contribuye al diálogo, la paz y los Derechos Humanos en cualquier rincón del mundo donde la violencia se justifica para dominar a personas que por sexo, raza, religión, orientación sexual, diversidad funcional, etc... son consideradas objetos, seres menos valiosos a quienes dominar, seres que no debieran existir sobre la faz de la tierra, etc... Y, sinceramente, creo que también nos iría mucho mejor si las decisiones importantes (a cualquier nivel) se tomaran con el fin último de garantizar que todas las madres del mundo pudieran dormir tranquilas por la noche porque sus hijas e hijos están bien.

Esta frase de Noa, curiosamente, no la interpreté en el sentido (vaya, dice mujeres en lugar de decir hombres y mujeres = corresponsabilidad). Fui más allá. Las madres siempre han cuidado, cuidan y sostienen las vidas, en general. Los padres "guerrean" en la empresa, en el campo de batalla, en los espacios de poder... En lugar de pensar en "corresponsabilidad" en el modelo productivo actual (capitalismo/neoliberalismo) pensé en: ¿cómo sería una sociedad (barrio, pueblo, ciudad, región, estado...) donde las decisiones se tomasen para cuidarnos y garantizar la sostenibilidad de nuestras vidas?

Queremos romper techos de cristal en sistemas cuyos cimientos son machistas, excluyentes y se basan en la dominación y en el consumo (más que en la colaboración y en la creación colectiva). Por eso, me parece interesante construir con nuevos cimientos, con cielos abiertos y con diversas miradas de personas (mujeres, hombres, trans... jóvenes, adultxs, mayores) nuevas reglas del juego y nuevas estructuras más abiertas y flexibles, en las que las personas estemos en el centro y decidamos juntas qué somos, qué necesidades resolvemos... sin sumisión a una empresa, una institución (familia, grupo, ciudad, estado) u otras personas.

Me quedo con madres. Bueno, mejor, me quedo con personas que cuidan y sostienen vidas; más que con jefas (pocas) o jefes, de la institución u organización que sea, que actúan con valores y principios excluyentes, que ordenan eliminar personas (literalmente o echándolas de la plantilla de su maquinaria productiva porque son costosas, molestan o no rinden lo suficiente) y que recortan derechos y reconocimientos laborales y sociales, porque, según listísimos organismos económicos, es lo que toca hacer para mantener el statu quo, el nivel de desarrollo y de productividad que mantenga el "bienestar"... Vamos, nuestro actual sistema neoliberal y consumista, al que no le interesa que usemos gafas para analizar, comprender y poder deconstruir el guión de esta película en la que consumimos y nos consumen con sutiles mecanismos de sumisión.

Así que, hoy en día, la insumisión sigue siendo fundamental para identificar y rechazar la dominación por la fuerza y por el consumo. Afortunadamente, sabemos (aunque hayamos olvidado o nos hayan hecho olvidar) que hay otras muchas maneras de (buen) vivir, de ser una, dos, o más... si conseguimos ser conscientes y llegamos a comprender qué es lo que queremos ser y construir juntas.

jueves, 10 de octubre de 2013

Significados del muralismo público, como ciudadana y politóloga

[Entrada original publicada en el blog del Mural3M Vidas en un Muro - Zaramaga]

Cuando invito a la gente a venir a conocer Vitoria-Gasteiz y les llevo por los rincones fantásticos de mi ciudad, siempre se sorprenden con los murales que han ido apareciendo a lo largo de los años en las calles. Pero, las propias personas que viven en Vitoria-Gasteiz desconocen que existen fachadas artísticas en la ciudad. Así que este post pretende contribuir a visibilizar y difundir una genial iniciativa de muralismo público.

Sigo desde hace años las siglas IMVG (Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz) y gracias a Internet descubrí hace ya tiempo la web de este proyecto de muralismo público donde se muestran algunas pinceladas de un proyecto que es mucho más que reunir a un grupo de personas cada año para dar vida y color a una fachada de la ciudad.
No hay otro lugar en España que haga murales de manera sostenida como el programa de IMVG, que desde 2007 ha sembrado, en más de 350 personas que han pasado por los talleres de muralismo público, nuevas maneras de trabajar en equipo tomando decisiones consensuadas para diseñar qué se va a reflejar en el mural y cómo darle forma; y tomar decisiones de manera más autónoma para alcanzar los objetivos operativos y tareas más concretas.
Como ciudadana, me encanta pasear por mi ciudad y encontrarme con estos increíbles murales del IMVG, y otros muchos murales y grafiittis visibles en las calles, que le están dando color a la parte antigua de la ciudad y a los barrios.

Como politóloga, el proceso colaborativo de diseño, puesta en común, ejecución y desarrollo personal y profesional de las personas que participan en los murales, me parece un ejemplo y buena práctica de metodología interesante que podría trasladarse a otras muchas prácticas, no solo artísticas, sino de políticas de empoderamiento de la ciudadanía para tomar parte activa en procesos creativos: “si hemos podido trabajar con una veintena de personas para crear un mural de la nada, ¿qué más retos podríamos lograr?

El equipo directivo del proyecto IMVG, formado por las hermanas Christina y Verónica Werckmeister insiste en una idea: no es necesario tener conocimientos previos en pintura o muralismo, solo una actitud abierta y colaborativa. Y a lo largo del proceso de creación, las personas participantes van superando etapas, aprendiendo y empoderándose para hacer cosas que jamás habrían pensado que serían capaces de hacer (lo que ahora está tan de moda: aprender haciendo -learning by doing- tiene una plasmación concreta y práctica en cada mural).
También es posible que interiorizando confianza en las posibilidades individuales y colectivas; confiando en la capacidad de aprendizaje y adaptación permanente a los cambios; y queriendo compartir objetivos y espacios de encuentro con otras personas que piensan, actúan y tienen maneras diferentes de ver la realidad; se pueda ir creando una conciencia ciudadana de que es posible contribuir con nuestras ideas, sugerencias, tiempo, esfuerzo, etc… a construir políticas públicas y servicios públicos más centrados en las necesidades reales de la ciudadanía.
¡¡Menuda chapa que os he soltado!!… Es que me emociona lo que es posible conseguirse en el proceso colaborativo de creación de un mural. Ojalá pasaran por este proceso colaborativo personas con responsabilidades políticas y públicas que en muchos casos solo tienen en cuenta estadísticas, encuestas de opinión o tendencias en las redes sociales para testar las inquietudes de la ciudadanía. No sé qué mural podría salir juntando a personas con visiones partidistas de la realidad que en los medios de comunicación nos trasladan visiones sesgadas, parciales, dicotómicas (estás conmigo o estás contra mí) de la realidad. Quizá fuera un mural con 4 o 5 colores ambiguos, perfectamente separados, sobre todo si lo hicieran en campaña electoral. La gente artista sabe que las posibilidades de combinación de distintas cantidades de diversos colores permite construir una paleta cromática con muchísimos matices. Y así de matizada es la opinión de cada persona que vive en la calle de un barrio de una ciudad.

Este año, el tema elegido es, seguramente, el más político y emotivo de todos los temas tratados en murales anteriores. Porque, el muralismo por definición, y por su manera de trabajar de forma colaborativa con la ciudadanía, es un proceso político que contribuye a que las personas creadoras del mural tomen conciencia de temáticas sociales y contribuyan a recuperar un espacio de la ciudad para manifestar y reivindicar determinadas cuestiones sociopolíticas (convivencia, voluntariado, desarrollo sostenible, igualdad, justicia social, esperanza, etc.).

Como os decía, este año, y tras una experiencia previa creando murales con conciencia reivindicativa, en el barrio de Zaramaga, se ha querido homenajear de manera cívica a las víctimas de los sucesos de Vitoria-Gasteiz del 3 de marzo de 1976 y a todas aquellas mujeres y hombres que en aquella época abogaban por maneras más asamblearias y participativas de tomar decisiones. Y qué mejor homenaje que un mural colaborativo y participativo siguiendo el espíritu asambleario de los años 70.

El otro día, a pie del andamio me explicaron algunos detalles del proceso de creación del mural, de lo que las personas artistas que participan en dar vida a este mural, decidieron plasmar en él. Mostrando cómo en la realidad suceden hechos, que cada medio de comunicación refleja según su línea editorial; cada partido político y grupo de presión interpreta a su manera. Pero, en cualquier caso, cada persona vive los hechos de su vida con su propio bagaje de sentimientos y emociones. Y a partir de ahí, las generaciones futuras, debemos ser capaces de construir y respetar marcos de convivencia, de derechos y obligaciones que nos permitan vivir en un barrio, ciudad, región, país, mundo… sin que nadie, por las razones que sean (sexo, raza, pensamiento, orientación sexual, etc.) se considere superior y con derecho a anular la vida de nadie. Queda mucho por construir, pero se pueden ir dando pequeños grandes pasos.
Toda mi admiración a las personas que día a día se esfuerzan por construir visiones compartidas y corresponsables de las realidades cotidianas o de carácter estratégico para la convivencia. Un recuerdo especial a personas heridas, afectadas, familiares y amistades de las víctimas, para que su reivindicación de justicia, verdad y reconocimiento se haga realidad y puedan repararse heridas aún abiertas. 
Mi agradecimiento a la gente voluntaria que ha estado reflexionando, aprendiendo y construyendo éste y los demás murales de manera colaborativa. Dais vida a paredes que antes no me decían nada. Y estoy segura que tras crear un mural, en vuestro itinerario vital habéis interiorizado otras maneras de trabajar, de tomar decisiones, etc… Y, como no, agradezco a Christina y Verónica Werckmeister su dedicación para construir, a partir del muralismo público, una ciudad más humana que reivindica en sus paredes valores claves para la convivencia.