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domingo, 28 de julio de 2019

Palabras viajeras...

... somos cosmos,
 polvo de estrellas,
 agua reinventada,
 U N A 💚...



Gotas de agua, de luz,
de natural autenticidad. 
Gotas de vidas plenas y agotadas
de deseos y de sueños. 
Gotas de sudor, de miedo al cambio,
y de cambios permanentes.
Gotas de culpas y de remordimientos  
de superaciones y de placeres.
Gotas de vivencias compartidas
convertidas en palabras viajeras 
que construyen relatos.
Seguimos...
💛💚💜


jueves, 15 de noviembre de 2018

Retos y confesiones musicales

Hace cinco años que canto en Ahots-Argiak. Creo que es una de las mejores decisiones que tomé en 2013. En estos años he conocido gente estupenda y he aprendido muchas cosas, entre ellas, a respirar "con el estómago" y a "ahuecar" (impostar) para regular la voz, para que salga mejor y para no quedarnos afónicas.

Mamen Daubagna es nuestra directora, amiga, confidente, familia de elección y mucho más. Me levanto y me acuesto cada día escuchando sus grabaciones para que cuando lleguemos al ensayo podamos ir montando las distintas voces de manera más ágil. De escuchar a Mamen en solitario a montarlo con las compañeras y compañeros de otras cuerdas hay un trecho... Pero poco a poco, ensayo tras ensayo, prueba tras prueba... de no tener ni idea cómo suena una canción, somos capaces de sonar bien y que se nos ericen todos todos los pelos y la piel del cuerpo.

Normalmente escucho a Mamen, interiorizo lo que canta, pero no canto en voz alta. Eso de cantar en la ducha no va conmigo. No sé. Prefiero escuchar en silencio. Hace unas semanas nos propuso un reto. Mamen nos motiva con retos, más o menos complicados (para ella y para coralistas) y casi siempre estimulantes que nos van dando confianza, seguridad y nos hacen sentir genial cuando superamos ese reto... y ya está pensando en nuevos... Será por eso que aunque mi tiempo medio de estancia en un proyecto es de 3 años, con la coral siento que comenzamos un proyecto nuevo con cada reto musical que nos plantea nuestra dire.

Bueno, pues volviendo al reto. El reto consistía en cantar, emulando la versión de La Oreja de Van Gogh, una nana a capela. La letra completa de la nana se las trae... da para otro post con gafas lilas, en este me voy a centrar en lo que sentí ayer cuando la canté en voz alta delante de mis compañeras contraltos, sopranos y dos infiltrados.

Estuve escuchando y preparando la canción, como nos pidió Mamen. Estas semanas estoy a mil (aunque no lo parezca ya que estoy procrastinando dedicando tiempo a este post...) y el reto es chulo, pero mi tiempo de ensayo, limitado. Las compañeras sonaban todas geniales. Cada una dándole su toque personal (o lo que en ese momento les salía...) Hasta que Mamen no me pidió que cantara no me ofrecí voluntaria. Me levanté y básicamente, me dejé llevar. Saliera lo que saliera, iba a disfrutar con ese momento. Un momento para compartir, para sentir, para dejarme llevar. La sala de ensayo no es que tenga una acústica fantástica. Pero cuando cantaba, sentía su eco. Sentía la necesidad de alargar las palabras y el sonido para que perdurara y se impregnara en las paredes. Y con mis manos en los bolsillos de mis vaqueros y mis botas de monte cubiertas de barro, los últimos 8 segundos me sentí cual Maialen Lujanbio, con un subidón del copón, intentando alargar al máximo las últimas palabras y los últimos compases del "lo a... lo a...  maaa sus taaaaaa".

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Marco vital en movimiento

Street art en Vitoria-Gasteiz
Mi catedrática del sentido común de la Universidad de la Vida, creo que resumiría el siguiente rollo con algo así como: "algunos días me siento joven y otros no puedo con mi culo"...

***

Algunos días sale el sol
muchos más, nubes y lluvia.

Algunos días leo esperanza,
muchos más, terror que abruma.

Algunos días como cercanía,
y cada día procuro, sin éxito,
desplastificar mi vida.

Algunas veces creo de la nada,
otras repito, sin recreo ni pausa,
lo que otras crearon.

***

Algunos días me siento en paz,
y el resto, voy en su busca.

Casi siempre necesito abrazos
que me reseteen
y me llenen de energía.

Cada día busco
y me regalo placeres
para cada uno de mis sentidos.

Algunos días me cuidan,
otros cuido y me cuido.
Siempre en interdependencia.

Algunos días mi sexo sentido
disfruta más conmigo
que en compañía.

***

Algunas miradas y sonrisas
me conectan con mi esencia.

Algunos lenguajes (no) verbales
me provocan la huida.

Algunos días necesito muerte,
para recordarme que estoy viva.

Necesito respirar
y personas que me inspiran.
Y, cada día, motivos
para levantarme a la vida.

jueves, 12 de abril de 2018

Señales (in)materiales

Cuando se levantó para salir, la bolsa mojada que le había entregado dejó una marca de agua en el suelo. Un charco de agua sin más. Para ella, una señal que le hizo reflexionar en su camino a casa. 

Esperaba señales inmateriales y le llegaban materiales, que a veces no necesitaba o no quería sentir necesidad de tenerlas.
¿Cómo enfocarlas? ¿Cómo intepretarlas? ¿Qué emociones le venían? ¿Cómo reaccionar?

Recordaba que los somormujos, como muestra de amor se regalan fango. Lo llevaría fatal siendo una somormuja que espera abrazos intensos.

Y pensó que quizás bastaría con decir "¿puedo abrazarte?, "abrázame", "¿nos abrazamos?"... o sin más, no decir nada, y fundirse en un abrazo reparador.

miércoles, 14 de febrero de 2018

#Mikrotexto | Del romántico al compañero hay un trecho

Fuente: Elaboración propia
A Luis los atracones navideños, las discusiones cuñadiles sin sentido, ese aparentar felicidad… le superaban. Pero por su amada Helena…

Se vistió con la ropa nueva que ella le compró para la ocasión. Se echó el perfume que ella le regaló, respiró profundamente mientras se peinaba frente al espejo y se dirigió a la casa de la familia de Helena.

Su padre cocinaba y le reclutó para que le ayudara mientras Helena y su madre ponían a caldo a la prima Konstanza, quien por enésimo año excusaba su presencia a las comidas de Navidad, pero siempre invitaba a desayunar y a dar un paseo matinal por cualquiera de los recorridos y sendas del Anillo Verde de la ciudad.

—Pero ¿de qué va esta Konstanza? ¿Después de cenar, tomar unas copas y trasnochar hasta las mil, a desayunar a las 8 y pasear con el frío que hace?— decía Helena.

Luis escuchaba la conversación mientras su padre le adoctrinaba —Si quieres tener a Helena en el bote, es necesario que le sorprendas con tus encantos y tus dotes culinarias—.

Durante la cena, no dejaron de hablar y Luis casi no tuvo oportunidad de meter baza porque los temas de conversación en la mesa no le interesaban ni una pizca. Las botellas de vino se iban secando mientras Luis bebía agua del grifo. Luis se iba vaciando también a medida que sentía que poco o nada pintaba en ese entorno. Helena se dirigió a él en varias ocasiones con piropos como —¡venga Luis, no seas tan muermo!—. Luis no sabía dónde meterse.

Al despedirse, Luis se llenó de amor propio, miro a los ojos que durante tanto tiempo le habían querido decir tantas cosas y le dijo ­—Gracias Helena. Nuestra relación ha sido un aprendizaje para mí porque me ha hecho descubrir quién soy y qué deseo. Deseo sentirme protagonista de mi vida, no un apéndice u objeto decorativo de postureo de nadie. La de hoy ha sido la peor comida de Navidad de mi vida porque en lugar de agradecer, alegraros y disfrutar con quienes estábamos en la mesa; las conversaciones eran para poner a parir a cualquiera de vuestra familia por pura envidia. Te deseo lo mejor a ti y a tu familia. Espero que tú hayas sido feliz estos 5 años. Te pido disculpas si te decepciono, pero ya no puedo más. No deseo continuar con nuestra relación. Que te vaya bien y hasta siempre—.

Helena se quedó bloqueada sin poder reaccionar. Enseguida su madre y su padre fueron a consolarla —¡Tranquila, princesa! ¿Ves? Ya te dijimos que Luis no era tu tipo. ¡Ya encontraremos a tu media naranja!—.

Luis desayuna, pasea, se ríe, aprende, cuida, sufre, sueña, (...) vive desde la siguiente mañana con la compañera de la república interdependiente de su vida: Konstanza, quien ya no tiene que excusarse más para asistir a las comidas familiares.
Que viva el amor compañero y el compañerismo amoroso 
(Coral Herrera Gómez)
Fuente: Basotxerri, 2015 en Wikimedia Commons

domingo, 4 de febrero de 2018

#Mikrotexto | Dilemas

Fuente: GCBA, 2009  en Wikimedia Commons
—¡Pero qué hacés ahí sentada en el banco, Mafalda! ¡Llevamos esperándola una hora para jugar!

—Resolviendo un gran dilema, Manolito. ¿Vos qué preferiríais ser: una estrella de Rock o un Premio Nobel?

—¿Pero qué decís, Mafalda? ¿Acaso vos aspirás a ser algo de eso de grande? En cualquier caso tendría que hacer cálculos a ver qué me reportaría más plata.

—¿Y vos, Felipe?

—¡Estrella de rock, sin duda! Que me admiren y me quieran por toooodo el mundo!

—Susanita, ¿vos qué me decís?

—¡Que queremos jugar! ¡No nos hagas perder el tiempo, Mafalda! Yo, sin duda, me casaría con una estrella de Rock y, si me canso de su vida ajetreada, con un premio nobel de algo que entienda para no aburrirme también.

—¿Saben? No me han ayudado nada a resolver mi dilema. La cuestión es que yo quiero cambiar el mundo. Y no sé si podría influir más siendo una estrella de rock, que puede incidir en las emociones y los comportamientos de las personas; o bien ser nobel en Economía, por ejemplo, donde solamente una gran mujer, Elinor Ostrom, ha sido premiada con sus trabajos sobre los bienes comunes (casi todos ellos privatizados) tan necesarios hoy en día. Seguiré pensado en ello mientras jugamos a ser mayores... Aunque quizás debería disfrutar más mi niñez, que la vida adulta es un eterno dilema...

martes, 30 de enero de 2018

#Mikrotexto | Arroz con leche

Fuente: Eli123seo, 2017 en Wikimedia Commons
35 años sin volver a Valencia. Andrés tenía 15 años cuando su madre decidió dejar al maltratador de su padre y comenzar una nueva vida en California. Lo pasó muy mal los primeros años, pero después encontró su afición, que después sería su trabajo: diseñador de videojuegos.

Andrés recibió un correo electrónico donde le proponían montar su propia empresa de videojuegos en Alicante, en el marco de un proyecto de caza talentos "locales" que habían emigrado, o talentos del mundo que quisieran vivir en el cálido mediterráneo.

Se lo pensó, lo consultó con su pareja, a quien le fascinó la idea ​—por fin conoceré esa tierra con la que te emocionas tanto al hablar de ella  ​—le dijo; y con su madre, que tampoco había vuelto a su tierra y le dijo ​—una buena oportunidad de volver​—.

Preparó un ligero equipaje y se embarcó en esta nueva aventura. El vuelo nocturno llegó en hora, desayunó una horchata con fartons y se dirigió al lugar de la entrevista: un pequeño restaurante en el que hay que reservar con un mes de antelación, salvo si eres accionista del mismo, como era el caso de los empresarios que querían agasajar a Andrés.

Andrés estaba más pendiente de los olores, los sabores, las texturas de los platos que de las condiciones comerciales y ventajas fiscales que le contaban los cazatalentos. Esos sabores, esas texturas le resultaban muy conocidas. Se sentía como en casa.

​—Bueno, Andrés, entonces firmas, o qué? Imagino que no hay nada como volver a casa! Y con estas condiciones que te ofrecemos... Tienes más suerte que esta pobre gente del restaurante. Si no es por nuestro apoyo ya habrían tenido que cerrar. La dueña es ya muy mayor, está deseando jubilarse pero sus hijos no tienen el arte de Doña Juana​—.

Mientras llegaba el postre Andrés les contestó ​—Dejadme unos días para pensármelo​—.

Arroz con leche era el postre. A Andrés de repente le vinieron a la mente imágenes de su infancia, voces de sus primas y primos, olores familiares, la voz de su abuela cantando en la cocina mientras cocinaba el arroz con leche más sabroso y delicioso del mundo. Parecía escuchar a su yaya ​—Tienes que aprender a cocinarlo, Andresillo, que yo ya estoy muy viejita y te gusta tanto que si aprendes, podrás cocinarlo cuando yo ya no esté y a tu familia le encantará, como ahora lo disfrutas tú.

Andrés se levantó, excusó su ausencia por unos minutos y salió del reservado en el que estaban.

​—¡Le tenemos en el bote, Pepe! ¡Este ha ido a llamar a la parienta para decirle que firma ya!​—.

Andrés volvió con la cara brillando de emoción. ​—Ya he tomado una decisión​—. Los cazatalentos se miraban satisfechos. ​—Voy a ser socio de este restaurante con mi tía Doña Juana. El arroz con leche de mi abuela Luisa solo lo saben hacer mi madre y mi tía Juana. ¡Y ya es hora que aprenda yo también a hacerlo!​—.

​—Tendréis espacio reservado siempre que queráis y sea posible les dijo Andrés a los cazatalentos que aún no se creían lo que acababa de suceder delante de sus narices​—. Es lo menos que podemos hacer para agradeceros que este reencuentro familiar tras 4 décadas sin vernos.

martes, 23 de enero de 2018

#Mikrotexto | Pintar algo (y aprender a utilizar la raya de diálogo)

Fuente: Elaboración propia
Érase una vez una pluma estilográfica que vivía muerta de la risa en una estantería. Cada noche lloraba y lloraba. Y su llanto lo escuchaban bolis, lápices, rotuladores y pinturas del estudio donde vivían.

​—¿Qué te pasa? —le preguntó un lápiz—. ¿Por qué nos das la brasa cada noche con tus sollozos? ​ 
—Me siento frustrada —dijo la pluma—. Mi vida no tiene sentido. Vivo aquí tirada sin servir para nada... ​​
—¡Pues no sé por qué te quejas! —dijo un boli—. Vives rodeada de lujos ahí en la zona noble de la estantería donde nuestra humana guarda sus recuerdos, tesoros y premios. Mientras, aquí abajo ni nos guardan, ni nos cuidan. Nos dejan por ahí olvidados con la tinta al aire y nos secamos...
—¡Ay! —suspiró la pluma—. ¡Cuánto me gustaría a mí secarme del uso, viajar, recorrer papeles y sentir que pinto algo!

Mientras todo el mundo dormía en el estudio, a la humana se le apareció en sueños una hada que le hizo recordar como hacía mucho, mucho tiempo le encantaba escribir con pluma, sentir la tinta brotar mientras dibujaba palabras en el papel...

 ... Y a la mañana siguiente, la humana sacó de la estantería a la pluma, para volver a utilizarla de nuevo. La felicidad de nuestra pluma era inmensa. Por fin podría demostrar su arte y estilo gráfico!

Solo había algo que le extrañaba: las caras y cuerpos de algunas humanas cambiaban cuando le preguntaban a la suya —¿tienes boli? —y ella contestaba —No. Pero tengo pluma.​

____

Según la RAE: 
Raya. 1. Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud que el correspondiente al guion (-) (→ guion2 o guión), con el cual no debe confundirse. Cuando se usan dos rayas (una de apertura y otra de cierre) para introducir un inciso dentro de un período más extenso, estas se escriben pegadas a la primera y a la última palabra del período que enmarcan, y separadas por un espacio de la palabra o signo que las precede o las sigue; pero si lo que sigue a la raya de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.

viernes, 5 de enero de 2018

De creencias, carrozas, magia e ilusiones

Bolo re(i)publicano portugués
Hace unos días, leía vía perfil de Twitter de la Biblioteca Nacional de España una noticia que decía que:
En el Evangelio de Mateo, el único texto bíblico que los cita, “se habla solo de unos ‘magos’, no se precisan sus nombres, ni que fuesen reyes ni tan siquiera que fuesen tres”, explica Javier Docampo, director del Departamento de Manuscritos, Incunables y Raros de la BNE.
Así que, puestas a reinventar y a reescribir la Historia, propongo:
Que la magia sea más diversa, divertida e inclusiva;
Que las magas y magos nos traigan ilusión para cambiar lo que no funciona en cada cual (creencias limitantes, estereotipos, miedos...), en nuestro entorno y en el mundo;.
Que los reinos y reinas, principados, ducados, condados, patriarcados y privilegios desaparezcan.
¡¡Que nazcan, florezcan y se extiendan las repúblicas* ecofeministas interdependientes!! ¡¡
Que seamos presidentas y presidentes de las repúblicas interdependientes de nuestras vidas!! 
* República: interés por los asuntos públicos, la gestión de los bienes comunes

"La Navidad, si significa algo, es ACOGIDA
Quien se ofende es porque quiere, no tiene base teológica"
Evaristo Villar (Teólogo) en ElDiario.es

PD: Increíble que en pleno siglo XXI, en una sociedad aparentemente occidental y evolucionada se cuestionen unas manifestaciones (Reyes Magos de Vallecas) por parte de otras manifestaciones y creencias que la razón no puede explicar y solo la fe puede con ellas (paloma + virgen = hijo de Dios, tres reyes, encuentro de la virgen del Pilar y el apostol Santiago, etc...)...
Mi carroza de República Ecofeminista

jueves, 4 de enero de 2018

#Mikrotexto | Escucharnos, sostenernos, cuidarnos

Foto: Mentxu Ramilo Araujo
Escucharnos, acompañarnos en nuestros procesos de aprendizaje.

Estar cerca para sostener el necesario duelo, para desenmarañar hilos y tejer narraciones de hechos sin culpas, sin daños.

O bien hacer ovillos con hilos de pensamientos de colores y guardarlos, regalarlos, desecharlos... sacarlos fuera donde no nos hagan daño...

Tener personas cerca que nos cuidan y sostienen nuestras vidas es una gran suerte. Cuando la red falla, saber que alguien nos acompañará y nos escuchará, sin prejuicios, sin recomendaciones de lo (in)correcto, nos alivia.

Que Noruega apueste desde lo público por la escucha y el acompañamiento a personas que lo necesitan, en lugar de, simplemente medicalizarlas, me parece un avance hacia la esencia humana.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Microcuento de Navidad

Fuente: Mentxu Ramilo Araujo
Silvio paseaba por las calles de su ciudad. El frío y el aire gélido se colaban por sus ropas. Los días de fin de año siempre le invitaban a hacer balance y a recordar lo vivido: las personas que habían llegado a su vida, las que se había ido de ella… las que estaban pero era como si no estuvieran…

Le entristecía ver por las calles gentes sin casa habiendoen la ciudad tantas casas sin gente. Le entristecía ver las calles tan iluminadas derrochando energía y contaminando el ambiente. No podía creer cómo la gente era capaz de gastar tanto dinero en regalos y productos innecesarios mientras tanta gente lo pasaba mal durante todo el año para sobrevivir con dignidad.

Y pensaba que era muy afortunado por haber nacido en una familia con recursos, en un entorno favorable donde tenía todo lo que necesitaba y podía dedicarse a sus pasiones: la música, la escritura, la ciencia, la astronomía, la naturaleza…

Se llamaba Silvio porque su madre y su padre se conocieron en una fiesta mientras sonaba “Canción de Navidad” de Silvio Rodríguez. Pero Silvio era consciente que la infancia de su tocayo, en condiciones de pobreza, poco tuvo que ver con la suya, rodeado de atenciones y abundancia. Aunque se preguntaba si quizás Rodríguez no habría tenido más cariño, besos, abrazos, tiempo con su familia.

La familia de Silvio estaba muy ocupada trabajando para tener más dinero, para comprar más cosas, para aspirar a ser más felices… pero no tiempo para estar con él. A Silvio le cuidaba Alma, quien le escuchaba, le acompañaba, le enseñaba a soñar y a construir su vida conociendo sus fortalezas, debilidades, emociones y límites.

Silvio rompió con esa correlación “tanto tienes, tanto vales”. Quizás se lo podía permitir... Deseaba que cada día de su vida mereciera la alegría ser vivida. Pensaba que el tiempo de su vida era demasiado valioso para perderlo en actividades que no llenasen su alma, eso se lo escuchaba decir a Alma. El tiempo, su tiempo, es vida. Lo de “el tiempo es oro” (a parte de un programa de televisión de la era pre-Internet en el que concursantes encontraban las respuestas en enciclopedias), es una de tantas falsas creencias que nos intentan colar una y otra vez.

Llegó a su parque favorito de la ciudad donde la iluminación es mínima y es posible contemplar el firmamento. Le relajaba mirar al cielo, ver las estrellas y la luna. Mientras respiraba profundamente, cerró los ojos y deseó con toda su esencia conectarse con todas las personas y seres del universo que aspiramos a vivir en paz, armonía y justicia social… por FIN!

"La sabiduría, es el arte de vivir"
"Para vivir y ser lo que queramos ser, necesitamos libertad de pensamiento
(José Luis Sampedro)

martes, 12 de diciembre de 2017

#Mikrotextos: cuando crear con menos es mucho más

Últimamente le doy a los mikrotextos. Ahora que los tuits ya no tienen 140 caracteres me he buscado una alternativa para practicar la síntesis. A alguien con complejo de tecla-floja le viene genial.

Para conocer una práctica real y dinámica de mikrotextos y desarrollo de competencias lingüísticas en las aulas, no os perdáis este vídeo:



Consuelo Allué cuenta su experiencia para construir en las aulas dinámicas de aprendizaje más enriquecedoras que seguir un libro de texto (cerrado, condicionado y con muchos sesgos...). Aquí tenéis el Blog actual  y el Blog anterior donde el alumnado compartía sus microtextos.

Presentación de la propuesta pedagógica de mikrotextos por Consuelo Allué.
Pp eunate mikrotextos de Consuelo Allué

A  ver si Consuelo se pasa por aquí y nos cuenta qué tal con la experiencia :-)


Tras pasar un agradable rato con el alumnado de 4º del Instituto Eunate y recopilar sus impresiones sobre los mikrotextos, estas nubes de palabras sintetizan qué supone para el alumnado escribir y escuchar los mikrotextos en el aula.


Y aquí, mi segundo corto donde Consuelo Allué (Kontsu) nos cuenta cómo surgió el proyecto de los mikrotextos, con algunas curiosidades y confesiones :-) Gracias Josi Sierra por ayudarme con la edición de vídeo. A ver si me voy animando...

miércoles, 6 de diciembre de 2017

#Mikrotexto | Zapatari

Más de 20 años creando calzado y complementos, a mano, con cariño, personalizándolos y adaptándolos.

Miles y miles de pares creados, cosidos, tratados, mimados. Pies liberados de patrones estandarizados que oprimen. Colores irresistibles, tacto suave. Probarlos y sentir que quiero que caminen conmigo.

Ella me los ajusta, para que no me molesten en el talón, golpeando durante varios minutos la parte trasera de cada zapato.

- Zemuz orain? 
- Ongi! 
- Gasteizkoa zara? 
- Bai, baina Nafarra maite dut 💚

Mientras me pruebo, se acercan varias personas (al stand de Zapatari en BioAraba) que le preguntan "¿está el jefe?". Me sale del alma: "ella es la jefa".

- Gracias. 25 años en esta profesión y sigo teniendo que escuchar estos comentarios. Mi socio y yo trabajamos codo con codo. 
- De nada. Con lo fácil que es decir "¿está tu compañero?" Desde luego el machismo sigue instalado en nuestro imaginario: él, artista, artesano, zapatero. Ella, le acompaña... 
- Toma nuestra tarjeta. Si vienes algún día por Iruña y quieres, ven a visitarnos y te enseñamos el taller
- Un placer! Gracias por hacer únicos y especiales mis nuevos zapatos. Me encanta llevar prendas hechas por gente que (re)conozco.

martes, 5 de diciembre de 2017

#Mikrotexto | En movimiento

Cada noche la busca. Sonríe al encontrarla. Sus ojos se iluminan cuando encuentra su sonrisa llena. Le encanta caminar con su luz en la espalda, jugar con su sombra, soñar que la acaricia, la besa, la rodea, la sostiene. Cada noche le deja besabrazos para sus almas gemelas. Soñaba ser astronauta. Es lunanauta en movimiento... (Mentxuwiki 27/10/2017).

jueves, 5 de octubre de 2017

#Mikrotexto | ¿Por qué escribo?

Convivencia, por Yael Artsi.
Parque de Judimedi de Vitoria-Gasteiz
Hace tiempo que quería dedicar un rato a aprender claves (consignas como dice nuestra profe Maite Alejo) para convertir los hilos de ideas, que van y vienen por mí, en palabras tejiendo frases y párrafos. Por fin este año me he apuntado a un taller de Escritura Creativa de los centros cívicos de Vitoria-Gasteiz. Mis sensaciones tras la primera sesión, fantásticas: reencuentro con Maite, con quien coincidí en el taller "Escribo, luego soy" impartido por Lola Fernández Sevilla el año pasado (donde coincidí también con mi querida Macarena, a quien me encanta leer, achuchar...). Somos un grupo diverso y que pinta muy bien. 3 hombres, con la autoestima en su sitio. 11 mujeres, algunas mostrando debilidades, dudas... pero con ganas de aprender y estimarnos.

La primera propuesta de Maite, ¡de lo más sencilla! (para nada...) Escribir un texto para responder a la pregunta ¿Por qué escribo? Tras unos minutos de trabajo individual, leímos las razones de algunas personas escritoras consagradas. Yo me quedé con la respuesta de Carlos Fuentes a la pregunta ¿por qué escribo? que es: ¿por qué respiro? 👌

***
¿Y yo? ¿Por qué escribo? Escribo para ganarme la vida. Pero quiero escribir para sentir mi vida. Escribo como me enseñaron en la escuela: en línea recta y, a ser posible, sin faltas de ortografía. Pero ¿Por qué escribo? Escribo porque soy afortunada. Porque muchas mujeres lucharon para que sus biznietas, nietas, hijas, sobrinas, vecinas pudiéramos escribir, leer, contar, trabajar, decidir, tener derechos. Escribo porque quiero ser una partícula de polvo de estrellas de palabras en el universo de Internet. Porque quiero contribuir a visibilizar a mujeres referentes en la galaxia de Wikipedia. Escribo porque así aprendo y porque quiero compartir lo que acabo de aprender. Escribo porque si no, olvido. Memoria de pez. Escribo porque la Historia hoy debemos escribirla con miradas diversas, superando las dicotomías de victoria-derrota, ganar-perder. Escribo sin escribas, yo conmigo misma, para quien me quiera leer. Escribo más en pantallas, menos en papel (cuando llevo un rato escribiendo a mano, tengo agujetas). Escribo porque me gusta dejar constancia de lo que digo. Porque me gusta releer, modificar, repasar, rehacer... antes de enviar un e-mail. Prefiero escribir a llamar por teléfono. Prefiero el e-mail al Whatsapp. Y cuando me llega al buzón analógico una carta escrita a mano de alguien que me aprecia, desde hace un tiempo, de la emoción, me echo a llorar.

¿Y tú, por qué escribes? 📝