Debo confesar que no me gusta demasiado la etiqueta de "Gobierno Abierto" (oGov) que pretende que la transparencia, la participación y la colaboración sean pilares en el funcionamiento de los gobiernos y administraciones del siglo XXI. Me recuerda a otras etiquetas (reinvención, modernización, e-Administración, eGobierno, abierto, smart, inteligente, etc...) que parece que llegan a las organizaciones como la moda del momento, se invierten esfuerzos (casi siempre en caras e infrautilizadas herramientas tecnológicas) y se agotan los recursos y los esfuerzos sin transformar las organizaciones (mentalidades, procesos de toma de decisiones, maneras de trabajar, procedimientos, etc.). Y así, una tras otra moda, se generan frustraciones más que transformaciones...
Me parece más interesante y apasionante lograr la gobernanza en las organizaciones, porque creo que es un enfoque mucho más integral y sistémico que permite llegar al corazón, células y alma de las organizaciones para poner en valor a las personas, a su vocación de servicio público y a sus relaciones e interacciones, que son claves para generar complicidades y construir juntas. Personas que desde dentro y fuera de las instituciones públicas trabajan por gestionar de manera adecuada los recursos comunes. Este vídeo de la XiP caracteriza muy bien a esas personas relacionales o radicales libres que contribuyen a transformar las organizaciones.
Ojalá el Gobierno Abierto sea una oportunidad que no desaprovechemos (una vez más) para hacer frente a los retos de (co)gestionar (con eficacia, eficiencia, oportunidad) los recursos comunes para garantizar la gobernabilidad en las sociedades complejas en las que vivimos.
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