martes, 11 de abril de 2006

Iguales en que somos diferentes

Sí, solamente somos iguales dos personas en que somos y tenemos numerosas diferencias. Y solamente podremos garantizar esa igualdad reconociendo las diferencias de las demás personas y reconociendo el valor que esas diferencisa nos pueden aportar.

Acabo de encontrar una perla de Victoria Sendón que analiza de forma "personalizada" el Feminismo de la Diferencia. Mis amigas y amigos me han oído en numerosas ocasiones hablar de mis "teorías personalistas": más que hombres o mujeres, somos PERSONAS. Y hasta que no comprendamos eso, las desigualdades seguirán existiendo en esta sociedad, en cuestiones sexuales, étnicas, religiosas, etc...

Me quedo con el decálogo de Victoria (que no el de Vitoria :-)
  • 1º) El feminismo de la diferencia no es opuesto al de la igualdad, porque no son contrarios conceptualmente.
  • 2º) El objetivo de este feminismo es la transformación del mundo desde el cambio de vida de las mujeres.
  • 3º) El punto de partida, tanto estratégico como epistemológico, radica en la diferencia sexual.
  • 4º) Nuestra diferencia sexual respecto de los varones no constituye un esencialismo que nos hace idénticas, sino diversas.
  • 5º) Nuestro propósito no consiste en ser iguales a los hombres, sino en cuestionar el código secreto de un orden patriarcal que convierte las diferencias en desigualdades.
  • 6º) Los cambios estructurales y legislativos pueden ser un punto de partida, pero no de llegada.
  • 7º) Crear orden simbólico significa introducir la variable de la diferencia sexual en todos los ámbitos de la vida, del pensamiento, de la política. La variable no es el género, que es un sexo colonizado, sino la diferencia.
  • 8º) La complicidad y solidaridad entre las mujeres constituye nuestro bagaje político más poderoso.
  • 9º) La lucha por el poder comienza en la autosignificación, la autoridad femenina y el empoderamiento de espacios creados por las propias mujeres.
  • 10º) El objetivo del poder no consiste en conseguir "cargos" para las mujeres, sino en lograr una representatividad sustantiva, y no abstracta, propia del Sujeto universal y neutro.
  • 11º) El feminismo de la diferencia es una ética fundada en valores que nosotras tendremos que ir definiendo.
  • 12º) El pensamiento de la diferencia sustituye la lógica binaria por la lógica analógica, que tiene que ver con la vida y no con conceptos interesados que la sustituyen. (Yo diría más bien "lógica sistémica, semántica, biológica)
  • 13º) El feminismo de la diferencia no es una meta, sino un camino provisional. No es un dogma, sino una búsqueda. No es una doctrina sectárea, sino una experiencia al hilo de la vida.
Y le dedico este párrafo a mi madre, mi abuela y a mi (referente vital) prima Quini: agricultoras y horticultoras de tierra y de personas. Yo puedo ser uno de sus frutos del que estén más orgullosas. Mañana salgo hacia ese paraíso que es el Prado :-)

Dos modos de hacer política: Ellos eran cazadores y nosotras agricultoras : un tópico. Lo sé, pero me sirve para la metáfora.

Hay un modo de hacer política masculino y otro femenino. El primero reclama conducir grandes rebaños con el pastor al frente armado de cayado, y los perros que impiden que se desmadre el ganado. ¡Oh, las multitudes siguiendo a un líder ! El sueño de toda política masculina : la revolución de las grandes masas o la sumisión de ellas, que es lo mismo. Tal vez las de la igualdad soñaran alguna vez con esos espejismos. Al final del camino, "la tierra prometida".

Las de la diferencia hemos soñado voluptuosamente con "un paraíso perdido" en el que comernos todas las manzanas prohibidas.

La igualdad sigue su camino consiguiendo leyes y normativas que van mejorando la vida de las mujeres, sin duda. Son logros más vistosos que, a veces, hasta salen en los periódicos o en las noticias de la tele, sobre todo si se refieren a temas morbosos, como la violencia doméstica o las violaciones. Es, por lo visto, cuando existimos.

Las de la diferencia, sin saberlo, se han multiplicado como hongos y van plantando sus semillas en multitud de pequeños espacios en los que se sigue buscando, no sólo el cambio de las estructuras y los derechos básicos, sino también el cambio de las mujeres.

Es una política de agricultoras que se afanan en los pequeños huertos de las mil transformaciones. Sembramos y sembramos sabiendo que fructificará. Aunque sigamos siendo invisibles.

Pues nada, que comparto esta aproximación al Feminismo de la Diferencia, así que a partir de ahora, me añadiré esta etiqueta :-)

4 comentarios:

Nice dijo...

Coincido plenamente contigo Mentxu. Me ha gustado mucho el decálogo. Yo por mi parte no sé si debiera sumarme al masculinismo de la diferencia o mejor al personalismo de la diferencia (lo cual no sé si no es demasiado redundante). Vamos que me defino como persona que respeta y fomenta las diferencias y ¡ya está!.
Estupendo post.

Mentxu dijo...

Pues sí, me gusta más la etiqueta de "Persona que Acepta y Fomenta las Diferencas PAFD" ;-)

Que distrutes de unos días de descanso!!!!
Mentxu

Alorza dijo...

De acuerdo. Si no me equivoco, el feminismo de la diferencia cabe gustosamente en una caja más grande, a la que se está llamando diversidad. ¿He entendido bien?

Mentxu dijo...

Yes, supongo que sí, que la gente 2.0 somos "humanistas de la diferencia" :-)